Un estudio universitario identifica nuevas regiones genómicas para la calidad de la harina
Un estudio genómico realizado por investigadores de universidades y centros científicos sobre variedades españolas de trigo ha permitido identificar nuevas regiones genómicas potencialmente involucradas en la calidad de la harina, han informado los responsables del proyecto.
El estudio se ha llevado a cabo con el objetivo de avanzar en la comprensión genética de la calidad del trigo y ha sido realizado por investigadores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas (Etsiaab), de la UPM y del Centro de Biotecnología y Genómica de plantas (CBGP UPM INIA/CSIS).
La UPM ha explicado en un comunicado que el trigo blando se emplea principalmente para consumo humano contribuyendo con el 20 % de las calorías y proteínas de la dieta y que la calidad de los diferentes productos derivados del trigo requiere de características específicas de la masa.
Estas características dependen de la cantidad y calidad de las proteínas de almacenamiento de las semillas que, al hidratarse, forman la red de gluten que confiere la firmeza y textura de la masa.
Dentro de estas proteínas, las gluteninas de alto peso molecular juegan un papel crucial en la calidad panadera de la harina, ya que son responsables de atrapar el gas durante la fermentación, según la UPM.
Numerosos estudios han confirmado que su variabilidad genética puede explicar hasta un 60 % de la variación que existe en la fuerza del gluten entre las diferentes variedades de trigo, ha abundado el centro universitario.
En este contexto, los investigadores han realizado un análisis de asociación genómica con el fin de identificar nuevas regiones del genoma que contribuirán a desarrollar marcadores moleculares destinados a ayudar en el proceso de selección en programas de trigo panificable.
Para desarrollar este trabajo, los investigadores han empleado los datos genotípicos obtenidos en estudios previos del grupo de investigación de un conjunto de 189 variedades tradicionales de trigo blando, provenientes de la colección del Centro de Recursos Fitogenéticos del INIA-CSIC.
Asimismo, han usado los datos fenotípicos de fuerza de gluten y diferentes parámetros de agregación del gluten que predicen el comportamiento reológico de la masa, medidos por el dispositivo GlutoPeak .
"Aunque la base genética de la calidad panadera se ha investigado en numerosos estudios, pocos han dilucidado la base genética de las propiedades de agregación del gluten evaluadas por GlutoPeak", ha explicado la investigadora y coautora del estudio, Patricia Giraldo.
El estudio ha revelado un total de 50 regiones genómicas asociadas a las propiedades de agregación del gluten y a la fuerza del gluten, que incluían un total de 3685 genes.
"Algunas de estas regiones ya se encontraban descritas en estudios previos, pero otras no se habían observado hasta la fecha. También se estudió la función de los genes incluidos en ellas, hallándose genes candidatos para el control genético de la calidad de la harina", ha señalado la co-autora del trabajo Matilde López.