China amplía a julio el plazo para cerrar su investigación 'antidumping' al brandy europeo

Copas de coñac (Foto de Gundula Vogel en Pixabay)

El Ministerio de Comercio de China anunció este miércoles que prolongará hasta el próximo mes de julio su investigación por competencia desleal a las importaciones de brandy procedentes de la Unión Europea (UE), iniciada en enero de 2024 en el marco de las tensiones comerciales entre Pekín y Bruselas.

En un breve comunicado publicado en su página web, Comercio apunta que, "a la vista de la complejidad del caso", ampliará hasta el próximo 5 de julio el período para concluir sus pesquisas.

Originalmente, el proceso debía durar un año, pero el pasado mes de diciembre Pekín decidió prolongarlo hasta este sábado, 5 de abril.

La decisión anunciada se toma apenas días después de sendas visitas a China del comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, y del ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot.

Cabe destacar que la investigación contra el brandy procedente del Viejo Continente afectaba principalmente a productores galos de coñac, para los que China es su segundo mayor mercado de exportación, tan solo por detrás de Estados Unidos.

El resultado de la visita de Sefcovic fue que la UE y China acordaron mantener un seguimiento "estrecho" de sus conversaciones sobre temas "clave" comerciales, abrir un "diálogo" sobre los vehículos eléctricos y crear un grupo de trabajo sobre el acceso al mercado agroalimentario.

El organismo francés encargado de la denominación de origen del coñac ya había avanzado este lunes la posible prolongación del plazo marcado por China para imponer aranceles definitivos, algo que vieron como una señal "positiva" de que Pekín mostraba "disposición a empezar un diálogo".

Sin embargo, el coñac sigue afectado por tasas provisionales en el país asiático, donde sus ventas cayeron un 72 % en el mes de febrero.

Los aranceles al brandy, así como pesquisas a las importaciones de lácteos y de carne de cerdo procedentes de la UE -esta última, especialmente dañina para España-, forman parte de la respuesta de Pekín a las tasas impuestas por Bruselas a la llegada de vehículos eléctricos producidos en el país asiático al considerar que las subvenciones estatales que recibe ese sector suponen una distorsión para la competencia justa con las firmas europeas.