COAG pide una mejor gestión de la fauna salvaje al producir pérdidas en un millón de hectáreas
La organización agraria COAG ha pedido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que, junto a las comunidades autónomas, mejore la gestión de la fauna salvaje, ya que su presencia en áreas agrícolas afecta más de un millón de hectáreas, con pérdidas de hasta el 90 % en algunos cultivos.
En un comunicado, fuentes de esta asociación han explicado que así se lo han trasladado en una reunión bilateral a la directora general de Mercados y Producciones Agrarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), Elena Busutil.
Esta organización ha presentado a Busutil una serie de medidas "que buscan una gestión sostenible y equilibrada de la fauna silvestre, compatible con la protección de la biodiversidad y el desarrollo agrario".
Según COAG, tras dos años de sequía, se ha registrado un "crecimiento exponencial de esta población" sobre todo de conejos, pero también de cabra hispánica -que genera además problemas por brotes de sarna-, jabalí, ciervos, corzos, ratas y topillos en zonas de cultivo donde se concentran por la abundancia de alimento.
En el caso del conejo, ha estimado que 800.000 hectáreas están actualmente afectadas por sus daños, lo que, a su juicio, pone en evidencia la magnitud del problema.
"Ya no sólo se comen las cosechas: excavan sus madrigueras dentro de las parcelas, provocando el hundimiento del terreno y dificultando el paso de maquinaria agrícola", han precisado.
Han añadido que "las aves también contribuyen a las pérdidas agrícolas", como por ejemplo los daños que causa la perdiz en la primeros días tras las siembras, las tórtolas y palomas, que obligan a los productores en algunos casos a cubrir los cultivos con mantas protectoras.
Ante esta situación, COAG ha reclamado la coordinación nacional del Gobierno y las comunidades autónomas para una gestión uniforme en todo el territorio del país de normativas como la de caza, y la revisión del rol de esta actividad como herramienta de control poblacional de fauna salvaje.
Ha defendido que se utilicen fondos europeos para incentivar cultivos como el triticale o el cártamo, que son menos productivos pero eficaces en la reducción de especies dañinas.
Esta asociación ha abogado por normativas especificas de vallado de parques fotovoltaicos o eólicos "que ofrecen refugio y dificultan la gestión poblacional" y sistemas de compensación económica tanto para los cultivos dañados como para la instalación de sistemas de protección.
También han pedido el refuerzo del papel de los seguros agrarios y han "desaconsejado la reintroducción del lince en áreas de emergencia cinegética" por su impacto sobre los depredadores naturales de especies problemáticas como el conejo, alterando el equilibrio ecológico.
COAG ha propuesto además que se priorice la gestión integral de plagas con métodos rápidos, como trampas controladas, el uso autorizado de biocidas tras la formación de los agricultores para su aplicación segura.
Por último, ha exigido a las empresas titulares de autopistas, vías férreas y plantas solares que asuman su responsabilidad y desarrollen planes de gestión poblacional, con vallados cinegéticos y la limpieza de taludes, para evitar que esos espacios sirvan de refugios seguros para especies invasoras.