Almería y Granada concentran el 36% de la producción nacional de Flor de Pascua
Los invernaderos almerienses han incrementado su capacidad productiva y avanzan hacia una campaña navideña marcada por la calidad, la sostenibilidad y la innovación, consolidando a la provincia como referente nacional en el cultivo de Flor de Pascua (poinsettia).
Según los últimos datos de Plantaespaña, y de acuerdo a una nota de Coexphal, de los cerca de diez millones de unidades que se producen en España, Almería y Granada representan ya el 36 % de la producción nacional, una cifra que ha aumentado respecto al pasado año.
El responsable de la entidad, Francisco Rubio, ha señalado la dificultad de abrir nuevos mercados y aumentar las cifras de negocio “porque el consumo está muy definido, los canales están muy establecidos y la planta tiene una limitación logística que no le permite estar en un camión durante demasiado tiempo”.
Aun así, ha destacado que se avanza “paulatinamente, con mucho esfuerzo, y sobre todo poniendo el foco de atención en la calidad de la planta”.
Durante la campaña iniciada en verano, los invernaderos de Almería han sembrado más de tres millones de unidades, con un cultivo escalonado desde julio hasta septiembre. En estos días preparan su salida al mercado en varios formatos, principalmente macetas de 14 centímetros y copas, y en colores rojo, blanco y rosa, aunque el rojo sigue siendo el preferido con el 90 % de la producción.
Algunos productores apuestan por variedades como J’adore white, de flores vibrantes, o Princettia, mejorada genéticamente en tonos fucsias. La producción requiere un alto nivel técnico, con lucha biológica contra plagas, regulación lumínica y riego de precisión, factores que no siempre se reflejan en el precio final al consumidor.
Aunque el mercado principal es el nacional, cerca del 15 % de la producción se exporta a Francia, Portugal e Italia, donde se valora la mayor resistencia y durabilidad de las plantas cultivadas bajo la luz natural del sur.
El sector identifica como retos principales la formación técnica, la investigación en nuevas variedades, la sostenibilidad de los cultivos y la internacionalización del producto, para mantener el liderazgo de Almería en la Flor de Pascua, símbolo de la Navidad y motor del empleo especializado en la provincia.