La patronal de comerciantes de cereales y soja valora el retraso de la ley contra la deforestación

Soja transgénica (Foto FAOorg)

La patronal de comerciantes de cereales y de oleaginosas (Accoe) ha celebrado, este martes, el anuncio de la Comisión Europea para retrasar un año más la ley contra la deforestación, especialmente en un contexto de guerra comercial e incertidumbre de los mercados por los aranceles de Estados Unidos.

El secretario general de Accoe, José Manuel Álvarez, ha declarado que el atraso es positivo "porque al mercado le gusta la tranquilidad y cualquier normativa que impida que (el comercio) fluya libremente" perjudica a los comerciantes.

Álvarez ha reaccionado así al anuncio de la CE, sobre su intención de retrasar otro año la aplicación comunitaria para frenar la deforestación importada, porque el Ejecutivo no ha logrado simplificar suficientemente la normativa; la decisión debe ser aprobada por las instituciones de la Unión Europea.

España es un país deficitario en cereales y toda la UE "muy deficitaria en proteína para alimentación animal", como soja, por lo que según Accoe, hay que aplicar medidas para evitar la deforestación descontrolada, pero también otras actuaciones "para que el producto proteico que necesita la ganadería se obtenga de forma sostenible".

Por ello, los comerciantes ven positivo que se retrase la normativa hasta que haya formas de asegurar que el suministro de proteínas vegetales esté garantizado.

Entre los países que venden grano a la UE, Álvarez ha apuntado que Argentina ha sido el que "ha tirado del carro", ya que aplicó en su territorio un sistema de trazabilidad para evitar la deforestación; Estados Unidos no ha reaccionado ni se dio por aludido porque alega que ellos tienen sus propias leyes antideforestación.

En cuanto a un gran exportador como Brasil, según Álvarez, no se ha dado tanto por aludido porque si la UE no les acepta como proveedores tienen otros consumidores en el mundo y más tras la imposición de aranceles de Estados Unidos, ya que, por ejemplo, si China no compra soja al país norteamericano comprará la brasileña.

El reglamento busca evitar que ciertas materias primas y productos derivados consumidos en la UE generen deforestación pues entre 1990 y 2020 se destruyó globalmente una superficie de masa forestal mayor que la de la UE, y cerca del 10 % es atribuible al consumo europeo; la normativa ya fue aplazada en 2024.