Agricultura y el sector cinegético avanzan para integrar la caza en un plan contra la peste porcina
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y el sector cinegético están avanzando en la integración de la caza en un plan estratégico para la prevención, vigilancia y control de la Peste Porcina Africana (PPA) en animales silvestres.
La Real Federación Española de Caza (RFEC), la Asociación Interprofesional de la Carne de Caza (Asiccaza) y el Ministerio han celebrado recientemente un nuevo encuentro para abordar mecanismos de colaboración institucional, reconocimiento e incentivos a la caza y el sector industrial como herramienta frente a esta epizootia.
En concreto, la RFEC ha trasladado la necesidad de articular un marco de colaboración "estable" con la suscripción de un convenio que incluya, entre otras cuestiones, inversión en la formación y sensibilización del sector o la homogeneización a nivel estatal de los sistemas de vigilancia pasiva y notificación, según han informado en un comunicado.
Además, quieren que el sector cinegético participe en el establecimiento de densidades de jabalí desde criterios técnicos y cinegéticos, o en la habilitación de indemnizaciones y contraprestaciones para compensar los servicios prestados por los cazadores en materias como la detección temprana.
De entre estas medidas, el impulso a la figura del cazador formado, como eje fundamental en la puesta de carne en el mercado y la potenciación de la influencia internacional de los cazadores españoles ante la Comisión Europea, se han perfilado como las apuestas de ejecución "más inminentes".
Asimismo, se ha reiterado la importancia de defender los intereses de los cazadores en ámbitos "clave" para la perdurabilidad del colectivo cinegético, como el uso del plomo en municiones o el blindaje de la tenencia y cría de rehalas, garantizando una legislación nacional y europea "que reconozca las singularidades de los perros de caza imprescindibles en el control poblacional del jabalí".
Por su parte, Asiccaza ha expuesto la "compleja" situación que atraviesa la industria de la carne de caza como consecuencia de la PPA, con una "fuerte" caída de los precios y del mercado.
Por eso, ha planteando la necesidad de ayudas directas por jabalí abatido, apoyos al transporte de la carne, el desarrollo de herramientas digitales de trazabilidad, una relación más sostenida con el MAPA y campañas de promoción de la carne de caza.