Los casos de peste porcina detectados en Cataluña ascienden a 227 tras 11 nuevos positivos
Los casos de peste porcina africana (PPA) detectados en jabalíes en Cataluña ascienden a 227 tras confirmarse 11 nuevos positivos en los últimos días, entre ellos el primer ejemplar localizado en el municipio de Barcelona.
Los nuevos datos corresponden a la actualización difundida este jueves por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación con las últimas cifras de los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Generalitat catalana.
En total se han notificado hasta ahora 38 focos en jabalíes silvestres, tres considerados primarios y 35 focos secundarios, localizados en nueve municipios del área metropolitana de Barcelona.
Entre los municipios figuran Cerdanyola, Sant Cugat y Sant Quirze del Vallès, Terrassa, Rubí, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern y Barcelona.
El nuevo positivo detectado en la capital catalana corresponde a un jabalí hallado muerto en el medio natural, dentro de la zona restringida establecida para controlar el brote, donde se ha detectado el último foco con 11 casos.
En paralelo, los servicios veterinarios han analizado 1.971 animales que han resultado negativos a la enfermedad.
De estos, 1.408 corresponden a jabalíes capturados o abatidos sin síntomas clínicos y 563 a ejemplares hallados muertos o con signos de PPA dentro del sistema de vigilancia pasiva.
Cierre de Collserola para frenar el brote
La actualización de los datos coincide con las medidas adoptadas por la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona para intentar contener la expansión del virus y frenar el brote.
La medida principal es el cierre indefinido del Parque Natural de Collserola al público, con algunas excepciones para residentes, servicios esenciales y actividades económicas.
Las actividades que sí quedan prohibidas son las lúdicas, como las visitas y la práctica deportiva, muy frecuente en lugares como la Carretera de les Aigües, sobre todo durante el fin de semana, por lo que se prevén sanciones para los que se salten las restricciones.
El objetivo es reducir al máximo la población de jabalíes y evitar la dispersión de los animales, que puede aumentar cuando se asustan por la presencia humana.
Las autoridades han pedido a la ciudadanía que no transite ni a pie ni en bicicleta por los caminos ni el medio natural y que los que viven y trabajan en él utilicen las carreteras asfaltadas y apliquen medidas de limpieza especiales para minimizar la propagación del virus.
Intensificación de la vigilancia
Por su parte, los equipos de control continúan realizando batidas selectivas y capturas mediante trampas colectivas para reducir la población de jabalíes en las áreas más afectadas.
También se mantienen tareas intensivas de búsqueda de cadáveres de animales y la instalación de vallados y otras barreras en corredores habituales de paso de jabalíes.
Los servicios veterinarios mantienen inspecciones de bioseguridad en 45 explotaciones porcinas y granjas situadas en zonas restringidas, sin haberse detectado ningún caso positivo en cerdo doméstico hasta el momento.
Las autoridades han recordado que la PPA es una enfermedad no zoonósica, es decir, que no se transmite a las personas ni por contacto con animales ni por el consumo de productos derivados del cerdo.