Castilla-La Mancha y Extremadura se lanzan a la compra de casi 2 millones de vacunas contra la lengua azul
El Gobierno de Castilla-La Mancha va a comprar 700.000 dosis vacunales para facilitar que las explotaciones ganaderas que aún no lo han hecho, vacunen a sus animales de serotipo 3 de la lengua azul, el que más presencia tienen la región y el más virulento, y, de esta manera, atajar la expansión de esta enfermedad.
El importe que va a destinar el Ejecutivo autonómico asciende a 850.000 euros de fondos propios.
De esta cuestión ha informado el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, al término del Consejo de Gobierno al que ha informado de que ayer mismo, la directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez, firmó la Resolución de Emergencia para la adquisición de vacunas frente al serotipo 3 de la lengua azul necesarias para la lucha contra esta enfermedad.
En virtud de esta resolución, esta misma semana se inicia el proceso de compra de vacunas que se subvencionarán al 100 por ciento “y que se pondrán a disposición de los ganaderos lo antes posible. Ganaderos que bien agrupados en Asociaciones de Defensa Ganadera (ADSG) o que estando trabajando independientemente con el asesoramiento de veterinarios a título particular o privado podrán acceder a la adquisición de estas vacunas”, ha explicado el consejero.
Martínez Lizán ha destacado también la necesidad de proteger a toda la cabaña ganadera, “presentado especial atención a la de ovino, que es la que más consecuencias está teniendo en los casos que conocemos”.
En ese sentido, ha indicado que se va a ayudar en dos vías diferentes: por un lado, en la aplicación de la vacuna para los ganaderos que están dentro de las ADSG. Y, por otro lado, a los ganaderos que ya han vacunado con anterioridad a la declaración de esta emergencia.
“Y lo entendemos por cuestión de justicia, porque ellos, de alguna manera, han sido un muro de contención en la dispersión de la enfermedad cuando han vacunado por su cuenta, sensibilizados por la preocupación en la protección de sus animales y que, sin embargo, indirectamente, han podido estar ayudando también a otros ganaderos para no ser eje de transmisión”, ha señalado.
En lo que llevamos de año, en torno al 20 por ciento de la cabaña ganadera de ovino que hay en Castilla-La Mancha ha sido vacunada de algún serotipo de lengua azul. “Y centrándonos en el serotipo 3, el más virulento, solo un 10 por ciento es el que tiene protección. Por tanto, con estas acciones queremos impulsar una vacunación urgente y de emergencia para incidir directamente en ese serotipo 3”, según el consejero.
En la actualidad, hay tres provincias afectadas por lengua azul, que son Ciudad Real, Toledo y Albacete, mientras Cuenca y Guadalajara, están libres de la enfermedad actualmente.
Julián Martínez Lizán ha insistido una vez más en la necesidad de realizar esta vacunación de emergencia, “como ya recomendó el RASVE la semana pasada y tal y como nosotros mismos venimos diciendo desde hace varios meses, porque no siendo obligatoria, era muy recomendable por ser la única herramienta al alcance de los ganaderos y veterinarios para combatir esta enfermedad que tiene consecuencias importantes en algunas cabañas ganaderas”.
Además de la vacuna, el consejero ha indicado que es imprescindible reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones, “que pueden jugar un papel fundamental para que pase desapercibida la presencia de la enfermedad, por lo menos sin morbilidad, ni mortalidad”.
En este punto, Julián Martínez Lizán ha recordado la razón de que se haya llegado a esta situación y ha explicado que el año pasado “hubo mucha presión por parte del sector y de determinadas asociaciones que pedían libertad de movimientos y vacunación voluntaria. El Ministerio, a propuesta principalmente de las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular, cedió, flexibilizó y ahora estamos viendo el resultado”.
Esta es la razón por la que ha reiterado la necesidad de vacunar dado que es la única vía “eficaz” de cuidar y proteger a la cabaña ganadera frente a los serotipos más virulentos, evitando con ello la muerte de animales y la pérdida de rentabilidad en las explotaciones.
Castilla-La Mancha tiene registrados en estos momentos 115 focos de lengua azul en un total de 5.300 explotaciones, un 2 por ciento del total. La enfermedad está localizada principalmente en Toledo, Ciudad Real y Albacete. Del total de focos, 82 son del serotipo 3 (tres en Albacete, 38 en Toledo y 41 en Ciudad Real); cinco corresponden al serotipo 8 (los cinco en Ciudad Real); y 28 con serotipo 3 y 8 (tres en Albacete; 23 en Ciudad Real y dos en Toledo).
“De las 115, 110 tienen presencia de serotipo 3, el más preocupante, el más virulento que puede haber y, por lo tanto, es ahí donde hemos sumado el esfuerzo en la adquisición de las vacunas para proteger contra este serotipo. De esta manera, podríamos eliminar la posibilidad de contagio si actuamos rápido y diligentemente”, ha indicado Martínez Lizán.
Además, este mes, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural está pagando también la ayuda excepcional para paliar las repercusiones en las explotaciones ganaderas afectadas por el serotipo 3 de la lengua azul en 2024 en las provincias de Toledo y Ciudad Real.
Se ha dirigido a 1.282 beneficiarios de ambas provincias que se vieron afectadas por la restricción de movilidad, con un montante de ayuda de cuatro millones de euros. Esta ayuda se ha vehiculado a través de la petición de ayuda de la PAC en la que se habilitó una casilla para marcar y solicitar ayuda por parte de las explotaciones que tuvieron afección por lengua azul en 2024.
Extremadura
La Junta de Extremadura ha sacado a licitación pública la adquisición de 1.149.431 dosis para la vacunación masiva frente a la fiebre catarral ovina o 'lengua azul' en especies sensibles de la región, una compra a la que destinará un máximo de 632.187,05 euros. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 1 de octubre.
Según recoge el portal de contratación, la lengua azul es una enfermedad de etiología vírica que afecta a rumiantes de diversas especies, producida por un virus del género Orbivirus y transmitida por determinados mosquitos del género Culicoides.
Se caracteriza por su alta patogenicidad en ovinos y por su gran transmisibilidad en presencia de vectores adecuados, que pueden desplazarse a grandes distancias en función de las condiciones climáticas, especialmente de las corrientes térmicas y los vientos.
La transmisión de esta enfermedad por medio de mosquitos dificulta en gran medida el control de la misma, así como la previsión de su futura diseminación territorial dentro de la cabaña ganadera y está comprobado que la profilaxis vacunal es el método más eficaz para el control y erradicación de esta enfermedad.
Así, para hacer frente a la vacunación masiva frente a la enfermedad de la lengua azul en Extremadura es necesario la adquisición de dosis vacunales de los serotipos 1-8 para ovinos, para la inmunización de animales de estas especies en la región durante el año 2025.
Teniendo en cuenta la situación económica del sector productivo ganadero, las autoridades en materia de sanidad animal de la Junta de Extremadura consideran necesario poner a disposición de los ganaderos las dosis vacunales necesarias, en aras de asumir parte del coste total que supone la aplicación de un programa sanitario obligatorio.
Un coste que se desglosa en el gasto en las dosis vacunales y el gasto de aplicación de las mismas, esta última parte soportada por el ganadero.
A estos efectos, la Consejería ha recordado que el gasto de esta vacuna no estará financiado en el marco de la orden de 20 de marzo de 2024 por la que se establecen las bases reguladoras de las subvenciones a las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera y las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Apícola en Extremadura.
Durante este año 2025 se realizó una compra de emergencia para el serotipo 1-8 del virus de la lengua azul mediante la que se adquirieron un total de 1.700.000 dosis.
En principio, según las bases de datos del Servicio de Sanidad Animal, para la inmunización de la totalidad de la cabaña ovina de Extremadura se necesitarían unas 2.849.000 dosis de esta vacuna.
"Como quiera en el momento de la realización del contrato de emergencia no había capacidad de fabricación suficiente pare la adquisición de la totalidad de las dosis, es necesario ahora realizar este nuevo contrato para poder disponer del resto de las dosis", ha defendido la Consejería.