El Ministerio de Agricultura apunta a una estabilización de los coste de alimentación en vacuno de leche

Ganadero alimentando a su ganado con pienso (Foto Cesfac)

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha confirmado tanto la estabilidad en la producción de leche en 2025 como la tendencia a la estabilización de los costes de alimentar al vacuno lácteo. 

Entre enero y noviembre de 2025, la producción de leche en España anotó un ligero descenso del 0,4 % respecto al año anterior, mientras que en el conjunto de la Unión Europea (UE) se confirma una leve tendencia al alza. 

Este comportamiento se produce tras el incremento registrado en 2024, cuando la producción láctea aumentó un 1,5 % en comparación con 2023, ejercicio en el que ya se había observado un pequeño repunte. 

Son cifras que se han presentado este miércoles durante la reunión de la mesa sectorial del vacuno de leche, presidida por la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez. 

Durante el encuentro se ha analizado la evolución de los censos ganaderos, el número de productores, las entregas de leche, los precios percibidos por los profesionales, el comercio exterior, y los costes y márgenes de producción.  

Los datos de 2024 mostraron, por otro lado, una caída en el censo de vacas de leche, tendencia que continuó en 2025. 

Asimismo, se ha constatado el comportamiento al alza de los precios percibidos por los ganaderos a lo largo de 2025, que en el mes de noviembre se sitúan por encima de los valores medios de la Unión Europea. 

En cuanto al comercio exterior, en 2024 se ha registrado un incremento tanto en las exportaciones como en la importación de productos lácteos, como es el caso del queso.  

No obstante, en 2025 las exportaciones han bajado respecto al año anterior manteniéndose así la balanza comercial negativa, habitual en el sector.  

En la reunión se han analizado otros asuntos, entre ellos la futura Política Agraria Común (PAC) o cuestiones regulatorias relacionadas con los derivados lácteos, quesos ibéricos, requesón, kéfir y uso de almidón de patata en quesos.