Murcia reconoce que la vacuna voluntaria contra lengua azul no ha funcionado y pide coordinación al MAPA

Vacunación en una granja de caprino (Foto CARM) Archivo

La consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Sara Rubira, ha reconocido que la vacuna preventiva voluntaria contra la lengua azul, que ataca al ganado ovino y caprino, “no ha funcionado” para frenar la enfermedad, por lo que ha pedido una “coordinación nacional” por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Rubira, quien contestaba de esta forma a una pregunta del grupo Mixto (Podemos-IU/V-AV) sobre vacunación de la cabaña ganadera de la Región frente a la lengua azul en el Pleno de control celebrado este jueves, ha recordado que esta enfermedad es un problema que afecta a toda España, salvo a Canarias.

Por ello, ha solicitado “coordinación nacional, ayudas a los ganaderos por las muertes de los animales y una compra conjunta de vacunas” para que “esto no se convierta en un mercado persa”. “El Ministerio nos ha dejado solas a las CCAA, que luchamos contra esta enfermedad con las herramientas que tenemos”, ha apostillado.

La portavoz del grupo Mixto, María Marín, ha reprochado al Gobierno regional que “siempre vaya por detrás de los acontecimientos reales” y ha abogado por la vacunación obligatoria y gratuita.

“Para eso, la administración tiene que comprar vacunas para todos los animales, y ahora no cubre ni el 40% de toda la cabaña ovina de la Región”, ha apuntado.

Según Marín, el coste de esta medida sería de medio millones de euros, una cifra “ínfima” si se compara con el presupuesto de la Comunidad Autónoma. “Creo que no hay voluntad política”, ha dicho la diputada morada.

También ha repartido Marín parte de la culpa en el responsable de Agricultura Luis Planas, de quien ha dicho que “no es el más espabilado de los ministros”, ya que “hizo que la vacunación fuera voluntaria y ahora estamos pagando las consecuencias”.

No obstante, ha matizado que el Ministerio dejó en manos de las CCAA hacer la vacunación obligatoria, por lo que ha pedido a Rubira que “no nos cuente milongas”.