El consumo de agua envasada se dispara un 22,5 % en diez años y da pie a nuevos formatos
En la última década, el consumo de agua envasada se ha disparado por encima hasta los 65 litros por persona y año, lo que ha propiciado la aparición de formatos prémium para dar respuesta a un consumidor que, además, se muestra concienciado con la calidad, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad.
En total, en los últimos diez años el consumo de agua envasada en los hogares españoles ha crecido un 22,5 %; ahora, cada español bebe 11,8 litros más que hace diez años, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Y es que mientras que en 2014 el consumo per cápita fue de 52,3 litros, los últimos datos oficiales disponibles apuntan a que el consumo actual se ha situado en los 64,4 litros/per cápita.
A cierre de 2023, el consumo fue de 64,8 litros/per cápita, con una evolución positiva respecto al año anterior del 8,5 % y un aumento del gasto en este producto del 1,9 % respecto al 2022.
Destacan las cifras registradas en 2020, año marcado por la pandemia, ya que el consumo de agua per cápita alcanzó los 67,5 litros, una ingesta récord en la última década, según los datos del Ministerio.
"300 análisis diarios"
En este contexto de aumento del consumo, el sector ha defendido en declaraciones a Efeagro la calidad del agua mineral, un producto que, según ha asegurado la Asociación de Aguas Minerales de España (Aneabe) "se somete a alrededor de 300 análisis diarios".
La asociación ha destacado que, junto con los alimentos infantiles y los productos dietéticos, "son los artículos más reglamentados en cuanto a la calidad y seguridad alimentaria".
No obstante, el aumento de un perfil de consumidor más concienciado con la seguridad alimentaria y la calidad nutricional de los alimentos ha propiciado la aparición de nuevos formatos como los filtros.
En este sentido, el responsable de la empresa multinacional Culligan Premium Water, Jabris Machado, ha asegurado a Efeagro que España es uno de los países de la Unión Europea (UE) en el que más se ha expendido el uso de esta tecnología.
"Hace 20 años le explicabas esto a alguien y no lo entendía", ha asegurado Machado, presente esta semana en Madrid Fusión, para poner de manifiesto la evolución ascendente que ha experimentado el tipo de tecnología con la que trabaja esta compañía.
A grandes rasgos, se trata de un filtro de remineralización con el que consiguen eliminar sustancias que pueda afectar al color y olor del agua, ha detallado.
"Hay que tener claro que no deja de ser agua del grifo", ha advertido a Efeagro desde la patronal Aneabe en referencia al uso de filtros, y han añadido que las botellas de agua filtrada "no disponen de cierre hermético" ni "ofrecen información mediante etiquetada sobre su procedencia".
La asociación se ha referido a las conclusiones de una encuesta, realizada por Metroscopia y el Instituto de Investigación Agua y Salud, para reconocer que "existe cierta confusión en el consumidor español" respecto a estas aguas filtradas que, a su juicio, "muchas veces se confunde con el agua mineral".
El agua mineral "no necesita tratamiento químicos para su consumo", ha puntualizado Aneabe, ya que su calidad y seguridad alimentaria están garantizadas "desde el momento del envasado".
Pero más allá de los propios filtros para los grifos, los consumidores también pueden encontrar en los lineales de los supermercados una amplia gama de "aguas gourmet" en las que el precio varía desde los 2 euros/litros hasta ascender a los 9 euros/litros.