Unos 10.000 agricultores protestan en Bruselas contra los recortes y falta de reciprocidad comercial
Unos 10.000 agricultores de los 27 Estados miembros de la UE, según datos de COPA-Cogeca, se reunieran este jueves en Bruselas para una marcha pacífica, enviando un mensaje claro y unificado a las instituciones de la UE: los tres desafíos que enfrenta la agricultura son comunes en todo el continente, y es hora de actuar.
Por primera vez, agricultores de todos los rincones de la Unión Europea se unieron, demostrando una coordinación y unidad extraordinarias. En la mayor protesta agrícola que Bruselas ha presenciado en treinta años, los agricultores europeos hablaron con una sola voz, demostrando que los desafíos a los que se enfrentan, desde los precios de los fertilizantes hasta los impuestos injustos o la falta de simplificación, no conocen fronteras nacionales.
Los responsables de las organizaciones profesionales agrarias Asaja, COAG y UPA explicaron durante la manifestación masiva que las protestas del sector se deben sobre todo a los recortes en la Política Agrícola Común (PAC) propuestos para el periodo 2028-2034 y a los acuerdos comerciales con terceros países como Mercosur, que no prevén una reciprocidad.
El presidente de Asaja, Pedro Barato, indicó en declaraciones a la prensa que la propuesta de financiación en el marco financiero plurianual "es la ruina del campo europeo y en particular el campo español" y añadió que se está "poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y la PAC", que es la única política común "que queda".
En ese contexto, aseguró que los agricultores y ganaderos han venido a Bruselas a "decir basta" y pedir a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, "poner orden", ya que de lo que la UE comprometió en el año 2024 "no ha cumplido nada".
Lamentó en particular la disminución del presupuesto y la desaparición del segundo pilar de la PAC y confió en que las reuniones que hoy han celebrado los representantes del sector con Von der Leyen permitan "rectificar".
Sobre los acuerdos comerciales con terceros países, como Mercosur, subrayó que "no se nos puede pedir más sacrificios con terceros países cuando no existe la reciprocidad" y aseguró que "si hay que volver a Bruselas volveremos" y "si hay que estar en las calles y carreteras de nuestro país, lo haremos".
Por su parte, el director general de UPA, Cristobal Cano, consideró "un éxito" la "movilización histórica" en Bruselas.
"Están aquí los jefes de Estado y Gobierno. Tienen que sentir alto y claro que la propuesta de la PAC que está sobre la mesa no es la que necesita el sector. Necesita una PAC fuerte con presupuesto y a la altura del sector", dijo.
Dijo que desde la UE "parece que se le ha olvidado muy pronto" que "somos un sector estratégico" y subrayó que la UE "tiene que respaldar a la agricultura y ganadería" y no con un presupuesto "menor" sino con más y financiación y mejores medidas de reparto.
Cano consideró además que los agricultores siguen siendo "moneda de cambio" y subrayó que "no vale cambiar automóviles por alimentos".
Sobre los acuerdos con terceros países, opinó que "tenemos que competir con las mismas cartas", y que para ello se piden clausulas espejo y reciprocidad, por ejemplo con la autorización de los mismos productos fitosanitarios.
También lamentó que las propuestas de Bruselas para reducir la burocracia solo se traduzcan en "más burocracia".
Por último, el secretario general de COAG, Miguel Padilla, se refirió a la "preocupación enorme" por la propuesta de la Comisión de un recorte de la PAC del 18 % sin contar con la inflación, que supondrá para España unos 900 millones de euros menos al año.
Opinó que lo que plantea Bruselas en la futura PAC va a implicar la "desaparición" de la política común y volver a una renacionalización y expresó preocupación por los acuerdos con terceros países, que aunque podrán beneficiar a algunos productos, para la agricultura en general "suponen la ruina".
En ese contexto, se mostró escéptico con las salvaguardas aprobadas para Mercosur y dijo que si el pacto comercial de la UE con Marruecos tiene salvaguardas "importantísimas" que "no se han aplicado nunca", teme que tampoco se llegaran a aplicar las acordadas en este caso y que se produzca una competencia desleal.