COAG pide controlar los precios de los insumos agrícolas frente a la especulación por Irán

Aplicación de fertilizantes (Foto COAG Castilla y León)

La organización agraria COAG ha pedido controlar los precios de los insumos agrícolas frente a la especulación que pueda desatarse como consecuencia de la escalada bélica en Irán y Oriente Medio. 

En un comunicado, el secretario general de COAG, Miguel Padilla, ha asegurado que "la crisis en el Golfo Pérsico no justifica una subida inmediata de los 'inputs' agrícolas, lo que sí justifica es exigir que alguien vigile que las reglas se cumplen". 

Por eso, ha reclamado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que active de forma inmediata el seguimiento de cualquier movimiento de precios en los principales insumos agrícolas que no esté justificado por costes reales de aprovisionamiento.

También ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) que ponga en marcha los mecanismos de monitorización que contempla la normativa de la cadena alimentaria, y que España traslade a Bruselas la necesidad de activar los instrumentos de alerta temprana previstos en el reglamento de crisis agroalimentaria. 

COAG ha destacado que los contratos de suministro de gasóleo agrícola, gas industrial y fertilizantes no funcionan en tiempo real, puesto que las grandes distribuidoras y fabricantes trabajan con coberturas, contratos a plazo y "stocks" comprados semanas o meses antes de la entrega.

Además, la organización ha negado que haya "desabastecimiento real hoy" y ha puesto de relieve que España mantiene reservas estratégicas de petróleo equivalentes a más de 90 días de consumo, como exige la normativa europea. 

"El precio del gas de mañana no afecta al fertilizante que ya está en el almacén del distribuidor. Lo que sí existe, y con evidencia suficiente, es un patrón de comportamiento en los mercados de 'inputs' agrícolas que se repite cada vez que aparece una excusa de suficiente entidad", como se vio en 2022 con la invasión de Ucrania y los precios disparados del gasóleo y los fertilizantes, según Padilla.