El juez perdona una deuda de más de 260.000 euros a un matrimonio tras una mala cosecha
El Juzgado Mercantil número 1 de Lleida ha perdonado una deuda de 268.007,44 euros a un matrimonio leridano en situación de insolvencia desde hacía más de 15 años por un cúmulo de circunstancias adversas, especialmente un año de muy mala producción agraria en sus campos de frutales.
Según el despacho legal de que ha representado al matrimonio en el proceso, Bergadà Abogados, todo se remonta a hace década y media, cuando una mala campaña de recolección de fruta marcó un punto de inflexión.
Para poder continuar trabajando y hacer frente a las adversidades, la pareja empezó a financiar las campañas con préstamos bancarios y llegó un momento en que no pudo abonar las cuotas establecidas.
La abogada que ha llevado el caso y socia fundadora de Bergadà Abogados, Marta Bergadà, ha explicado que "la historia de este matrimonio es la realidad la de muchos agricultores que hoy están en insolvencia por las adversidades meteorológicas, los elevados costes de producción y los escasos beneficios".
Destaca que "esta pareja estaba en un momento muy delicado y, pese a ello, siguió luchando por sacar adelante el proyecto que tanto esfuerzo le había costado y, a su vez, hacer frente a sus obligaciones".
De este modo, se fueron sucediendo unos años de “gran sufrimiento", en los cuales era difícil salir del bache en el cual se encontraba el matrimonio, hasta el punto de que la preocupación afectó a su estado de salud.
No obstante, hace cuatro años todo empezó a cambiar. Su hija tuvo conocimiento de la existencia de la Ley de la segunda oportunidad y de sus consecuencias en algunos casos, por lo que buscó el asesoramiento legal de Bergadà Abogados.
La letrada recuerda que cuando llegaron a su despacho estaban inmersos en una situación que les había sobrepasado por completo, sin poder afrontar las cuotas de los préstamos que desde hacía años iban arrastrando.
Los letrados pudieron acreditar que se trataba de dos deudores "de buena fe", por lo que iniciaron el proceso judicial que se ha prolongado durante varios años dada su complejidad, pero que, finalmente, ha permitido a este matrimonio leridano tener una segunda oportunidad.