Unión de Uniones presenta a Planas sus contribuciones a la Estrategia Nacional de Alimentación
Unión de Uniones ha participado en la reunión convocada por el Ministro de Agricultura, Luís Planas, para discutir sobre las propuestas presentadas en relación a la Estrategia nacional de Alimentación.
En la misma, la organización agraria ha subrayado la urgencia de construir un modelo agroalimentario que no solo garantice la seguridad alimentaria, sino que también reconozca y recompense de manera justa a los agricultores y ganaderos por su trabajo.
La organización enfatiza que este sector es esencial para proporcionar alimentos de calidad, mantener el medio rural vivo y preservar bienes públicos fundamentales como la biodiversidad, el paisaje y la sostenibilidad ambiental.
La necesidad de asegurar precios justos para los productores es uno de los puntos clave en las propuestas de Unión de Uniones. "Los agricultores y ganaderos enfrentan un entorno económico desafiante, marcado por costes de producción crecientes y una distribución desigual del valor a lo largo de la cadena alimentaria, añade.
Por ello, la organización aboga por reformar la Ley de la Cadena Alimentaria para garantizar que los precios que reciben cubran sus costes efectivos y les permitan obtener una remuneración digna. Además, se propone prohibir prácticas como la reventa a pérdidas, que agravan la presión económica sobre el primer eslabón de la cadena.
La Unión de Uniones también destaca que, además de producir alimentos, el sector agroganadero aporta bienes públicos esenciales que benefician a toda la sociedad. Entre ellos se encuentran la gestión sostenible del territorio, la preservación de la biodiversidad y la contribución a la mitigación del cambio climático.
Estos servicios, imprescindibles para el bienestar colectivo, deben ser reconocidos y recompensados mediante un marco de apoyo económico justo y equitativo.
En este sentido, la organización insiste en que las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) deben priorizar a los agricultores activos y profesionales, evitando que terminen en manos de intermediarios o actores desvinculados de la producción.
Otro aspecto destacado en las propuestas es la necesidad de fomentar circuitos cortos de comercialización, que permitan a los productores recibir una mayor parte del valor añadido generado por sus productos. Esto no solo mejora la rentabilidad de las explotaciones, sino que también fortalece la relación entre el campo y el consumidor, promoviendo el consumo de alimentos locales, sostenibles y de temporada.
La sostenibilidad ambiental y la resiliencia del sector son pilares fundamentales de esta estrategia, pero Unión de Uniones advierte que la transición hacia un modelo más sostenible no puede recaer únicamente sobre los hombros de los agricultores y ganaderos.
Para ello, proponen incentivos económicos y técnicos que faciliten la adopción de prácticas respetuosas con el medio ambiente, como la agricultura ecológica, la modernización de los sistemas de riego o el uso de tecnologías innovadoras.
Por último, la organización recalca que para construir un sistema agroalimentario sólido y justo, es imprescindible fomentar la colaboración entre productores, administraciones públicas y consumidores.
Esto incluye un esfuerzo por mejorar la transparencia en la cadena alimentaria, ofrecer formación continua a los agricultores y garantizar un entorno legislativo y económico que valore verdaderamente el papel estratégico del sector agroganadero, indicaron desde Unión de Uniones.
En definitiva, Unión de Uniones hace un llamamiento a que la Estrategia Nacional de Alimentación sea una herramienta para equilibrar las desigualdades económicas en el sector, reconociendo la importancia de los agricultores y ganaderos no solo como productores de alimentos, sino también como garantes de bienes públicos esenciales para toda la sociedad.