La lluvia paraliza la cosecha de aceituna y tensiona los precios del aceite

Olivar Ecológico (Foto Junta de Andalucía)

Las lluvias caídas en los últimos días, aunque en general son bienvenidas para el campo andaluz, han paralizado la recién comenzada cosecha de aceituna de molino, lo que tensiona aún mas los precios del aceite de oliva, según ha informado Asaja Sevilla en un comunicado.

En este sentido, ha explicado que paralizar la recolección "tensiona la cuerda en una campaña que ha comenzado tan sólo con 186.304 existencias iniciales, un enlace tan corto no visto desde 2015, que de no poderse recoger aceituna durante sólo unos días, puede llevar a la industria envasadora -que actualmente tiene aceite sólo para 30 días-, a quedarse sin nada y puede provocar que los precios vuelvan a subir”.

Estas cuestiones las trasladó este martes el director-gerente de Oleoestepa, Álvaro Olavarría, durante la celebración de la XXIX Jornada de Olivar de Asaja-Sevilla, que se celebró en Estepa en colaboración con la D.O.P Estepa, ha informado este miércoles en un comunicado. 

En su análisis sobre la situación actual del mercado del aceite de oliva, Olavarría aseguró que esa falta de aceite se refleja en las importaciones de la campaña 2023-2024, ya cerrada, que han sido de 246.200 toneladas, “la mayor cantidad importada nunca en España”. 

También se refleja en las exportaciones, que han bajado un 30 %, pasando de 1.073.000 toneladas exportadas en la campaña 2021/2022 a 752.250 exportadas en 2023-2024.

El consumo interior en España también ha caído al pasar de 598.400 toneladas en 2021-2022 a 367.400 toneladas en la campaña 2022-2023, si bien en la actual se ha recuperado la fidelidad de muchos consumidores y ha subido a 409.900 toneladas, aunque lo "ideal" es llegar a las 500.000 toneladas de consumo”, ha afirmado Olavarría.

La explicación hay que buscarla en los altos precios del aceite de oliva que han hecho a muchos consumidores cambiar sus hábitos de consumo, gastando menos con el “aceite en spray” o las freidoras de aire, o bien optando por otros más económicos, como el de orujo, cuyo consumo se ha incrementado un 44 % desde 2022, o el de girasol, que se consume un 30 % más que hace dos años.

Respecto a la producción prevista para esta campaña, según los aforos de la Junta, se espera 1.289.882 toneladas de aceite (854.000 en la anterior), mientras que en los países mediterráneos se espera recuperar 693.000 de producción, alcanzando 3.040.000 ya que, exceptuando Marruecos e Italia, el resto de países incrementarán su producción.

El precio del aceite es una incógnita en esta campaña, ya que debido a la "gran volatilidad y a la gran influencia de la meteorología todo puede pasar, todo cambia de un día para otro, y todos los precios están en el bombo: lo que salga es una auténtica sorpresa”, ha sostenido.