UPA acusa a las cooperativas de "espiral suicida" con los precios del aceite de oliva
La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Andalucía ha responsabilizado al sector cooperativo de "estar contribuyendo decididamente a la espiral suicida" con los precios del aceite de oliva, al registrarse operaciones por debajo de los costes de producción.
Para esta organización agraria, la situación del mercado es "absolutamente incomprensible" y demuestra que el sector "no ha aprendido nada de lo que los mercados nos han demostrado en estos dos últimos años, en que se ha comercializado con valor, a precios a los que la demanda mundial del consumo no se ha visto resentida", ha indicado en un comunicado su secretario general, Cristóbal Cano.
Para Cano, "el problema de todo esto es que no sabemos cuál será el suelo, no podemos prever hasta dónde vamos a llegar con esta tendencia bajista".
Ha censurado que el sector cooperativo "está contribuyendo decididamente a esta espiral suicida regalando el aceite, porque ya nos constan operaciones por debajo de los costes de producción".
"Probablemente habrá que pensar si las próximas movilizaciones, en lugar de cortar carreteras, tendremos que hacerlas a las puertas de las cooperativas. Ya está bien de buscar culpables fuera", ha espetado.
Para el responsable de la UPA en Andalucía, la situación del precio del aceite de oliva "se debe única y exclusivamente a las operaciones que se marcan en España, que somos el primer país productor a enorme distancia del resto de países".
"Ya está bien de echar las culpas al superintensivo de Portugal, al aceite de Túnez o a las supuestas mezclas en vez de preocuparse de una comercialización con valor y no de regalar el aceite cuanto más barato mejor para algunos", ha criticado.
El mes de noviembre ha cerrado con un 15 % menos de stock de aceite de oliva con respecto a 2023. Si entonces había 378.900 toneladas, a día de hoy hay 321.147, es decir, 57.753 toneladas menos.
Para UPA, estos datos se deben a "los magníficos datos de comercialización" y lanzan dos claros mensajes al sector olivarero: "la fidelización de los consumidores a la grasa vegetal más sana y saludable del mundo y, el más importante, que no se dan las condiciones para que el precio en origen siga bajando".