Crean un laboratorio que regenera el aire de los edificios con cultivos agrícolas

El primer 'living lab' inteligente que integra un invernadero en el sistema de ventilación de un edificio, en la ESEIAAT (Foto UPC)

El Argilab, creado por la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), se ha convertido en el primer laboratorio que regenera el aire de los edificios con cultivos agrícolas, de modo que, absorbiendo el dióxido de carbono de estos espacios mediante la fotosíntesis, lo transforma en oxígeno.

Se trata de un invernadero de agricultura urbana conectado en el aula 3.07 y en un despacho de la Escuela Superior de Ingenierías Industrial, Aeroespacial y Audiovisual de Terrassa (ESEIAAT) de la UPC, impulsado en colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

La adopción de un laboratorio de estas características permite generar ahorros energéticos en los edificios y unos beneficios provenientes de la gestión del invernadero que ayudarían a hacer viable la implementación de sistemas de ventilación.

Concretamente, el dióxido de carbono capturado por la fotosíntesis de los cultivos hortícolas se transporta a un invernadero tecnificado construido en la cubierta del edificio TR5 del ESEIAAT, donde se cultivan plantas hortícolas, como tomateras, lechugas o judías, entre otras.

Posteriormente, se evalúa si este aire puede ser inyectado de nuevo en los espacios interiores del edificio.

"Nuestra intención también es investigar cómo el invernadero podría reducir la demanda de ventilación del edificio, precalentando el aire o limpiando el aire sucio", ha afirmado el profesor de ESEIAAT Marcel Macarulla, uno de los principales promotores del laboratorio.

El Argilab es de los primeros invernaderos tecnificados integrado en las instalaciones de ventilación y climatización de un edificio.

La voluntad de sus impulsores es acercar la investigación a la docencia, por lo que los estudiantes de la UPC podrán comprobar cómo funciona un sistema de ventilación, así como testear diferentes sistemas de monitorización y control.

Asimismo, los datos generados se recogerán en una base de datos que estará a disposición de la comunidad de la universidad para utilizar herramientas de inteligencia artificial.

Este innovador laboratorio surge a partir de dos proyectos, uno de ellos de la UPC, llamado Move4Edu, en el que los investigadores estudian las simbiosis entre invernaderos y edificios para aprovechar los flujos residuales del edificio y mejorar la productividad del cultivo.

El otro, bautizado como Binafet e impulsado por la UAB, se plantean mejoras técnicas en el invernadero, como leds y cristales fotovoltaicos, además de herramientas de inteligencia artificial para optimizar el funcionamiento del sistema.

Ambas iniciativas han sido financiadas con fondos de la Agencia Estatal de Investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación, fondos Next Generation y fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con un total de 600.000 euros repartidos entre los dos grupos de investigación.