Investigadores marcan las claves de futuro del vino sin alcohol: salud, mujeres y jóvenes

Los profesores Rosana Fuentes y José Luis del Campo Villares (Foto Universidad de León)

Un estudio pionero realizado por investigadores de la Universidad de León (Ule) ha identificado tres factores clave que podrían transformar el mercado vinícola español: la creciente conciencia sobre la salud, el papel de las mujeres y el protagonismo de las generaciones jóvenes.

La investigación, publicada en la revista científica 'Beverages', analiza el auge del vino desalcoholizado como respuesta a los nuevos hábitos de consumo y plantea una estrategia de futuro para el sector vitivinícola nacional.

El trabajo, firmado por Rosana Fuentes-Fernández y José Luis del Campo-Villares, ambos profesores en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la ULe, parte de la evidencia de que desde 1975 el consumo de vino en España ha caído de forma sostenida, lo que ha obligado al sector a volcarse en la exportación de vino a granel, con precios muy por debajo de los de sus competidores europeos.

Sin embargo, los autores ven en el vino desalcoholizado una oportunidad para reconectar con el mercado interno, especialmente con los consumidores más jóvenes y preocupados por su salud. 

Para ello, realizaron dos encuestas —una dirigida a consumidores y otra a productores— que recabaron 602 respuestas.

Los resultados son reveladores: el 78 % de los consumidores estaría dispuesto a probar vino sin alcohol, y el 63 % lo haría por motivos de salud. 

Además, el 57 % afirma que cambiaría sus hábitos de consumo si el producto cumpliera sus expectativas, mientras que entre los productores, el 58 % reconoce que las tendencias saludables están influyendo en la demanda.

El estudio destaca especialmente el papel de las mujeres en este cambio, ya que el 84 % de las encuestadas mostró interés en el vino desalcoholizado, y el 74 % estaría dispuesta a incorporarlo a su consumo habitual. 

Las mujeres también lideran el consumo actual de bebidas sin alcohol, lo que las convierte en un segmento estratégico para el desarrollo del mercado.

Por otro lado, los jóvenes de entre 18 y 35 años —denominados millennials y centennials— se perfilan como los principales impulsores del cambio, según el mismo estudio. 

El 87 % de ellos está dispuesto a probar el vino sin alcohol, y el 64 % lo adoptaría de forma permanente. 

Esta generación, más sensible a los valores de sostenibilidad, innovación y bienestar, representa una oportunidad para revitalizar el sector, en opinión de los investigadores.

El estudio también subraya la importancia de los cambios legislativos recientes, como el Reglamento europeo 2021/2117, que permite etiquetar como "vino" a los productos desalcoholizados, facilitando su comercialización y aceptación.

Mediante un modelo de regresión lineal múltiple, los investigadores concluyen que los tres factores analizados —hábitos saludables, juventud y género— explican casi el 100% del potencial de crecimiento del mercado de vinos sin alcohol en España. 

"La incorporación estratégica de estos productos puede redefinir el futuro de la viticultura española", afirman los autores del estudio.

En un país que posee la mayor superficie de viñedo del mundo pero donde el vino ha perdido terreno frente a la cerveza, el estudio leonés propone una hoja de ruta para recuperar el protagonismo del vino en el mercado nacional, adaptándose a las nuevas demandas sociales y aprovechando las oportunidades que ofrece la innovación tecnológica.