Naturaleza

Unos 1.500 barcos usarán cada verano los 30 fondeos ecológicos de la Isla Grosa

domingo, 17 de febrero de 2019


97939 20190217Boyas luminosas señalización


Los 30 fondeos ecológicos instalados en el entorno marino de la Isla Grosa y El Farallón facilitarán que unas 1.500 embarcaciones puedan desarrollar actividades recreativas como la navegación o el buceo de una manera sostenible y sin causar daños a la pradera de posidonia oceánica.


Este campo de boyas, en concreto, está situado en la cara oeste de la Isla Grosa, fuera de los límites del perímetro de amortiguación que marca una distancia de seguridad de 300 metros alrededor de la isla. 


El fondeadero está formado por 25 boyas distribuidas a lo largo de dos líneas de 300 metros de largo y consta además de dos balizas luminosas, ubicadas al norte y al oeste del mismo, para alertar a los navegantes de la presencia de obstáculos y evitar posibles accidentes.


Además, se instalarán cinco boyas destinadas al amarre de embarcaciones dedicadas a la práctica controlada del buceo tanto en Isla Grosa como en El Farallón, una vez consensuada la ubicación óptima que no suponga afecciones negativas a la avifauna de la Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA).


La directora general de Medio Natural, Consuelo Rosauro, subrayó la importancia de concienciar a los usuarios sobre la necesidad de compaginar el uso y disfrute de este espacio con su conservación, informaron fuentes del Gobierno regional.


“La posidonia oceánica es una especie única del Mar Mediterráneo y que posee un elevado valor ecológico, ya que entre otras cosas ayuda a mantener el sedimento inmóvil gracias a sus raíces, funciona como filtradora del agua y son importantes zonas de producción de oxígeno, cría y refugio de una gran variedad de especies animales”, explicó Consuelo Rosauro.


El fondeadero, una iniciativa que cuenta con financiación del Fondo Europeo para el Desarrollo Regional (Feder), cuenta con un sistema de anclaje ecológico conocido como ‘Manta Ray’ que evitará arrastres en el fondo marino y, por tanto, posibles daños en las praderas de posidonia oceánica.


“Tenemos la suerte de disponer de unas praderas densas y homogéneas de posidonia oceánica en torno a la Isla Grosa que, lógicamente, atraen a un gran número de personas, y es importante que ese uso y disfrute se haga de una manera responsable, sostenible y respetuosa con el medio ambiente”, concluyó Consuelo Rosauro.

PUBLICIDAD

NEWSLETTER

PUBLICIDAD

EVENTOS DE AGENDA

Mayo 2019
LunMarMieJueVieSabDom
 
1
2
3
5
6
9
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
23
24
25
26
27
28
29
30
31
 

PUBLICIDAD

NOTICIAS DESTACADAS

PUBLICIDAD