Tecnología
La hidroponía recirculante, que permite ahorros en agua y fertilizantes de entre el 50 y el 80%, sirve también de aliada en la preservación del Mar Menor

Una innovadora técnica de cultivo sin suelo que reutiliza los drenajes surge como alternativa a la falta de agua en el Campo de Cartagena

miércoles, 22 de abril de 2020

Hidroponu00eda Recirculante Artu00edculo Campo de Cartagena (Foto NGS)


La hidroponía recirculante, una innovadora técnica de cultivo sin suelo que reutiliza los drenajes generados, se abre camino como solución a la falta de agua en todo el Sureste español y, especialmente, en el Campo de Cartagena. Y es que, el futuro no está en buscar más agua, sino en hacer más con la que ya se tiene.


Además, los productores hortofrutícolas del Campo de Cartagena, una de las zonas más punteras y a la vanguardia tecnológica del conjunto del país, no sólo tienen que enfrentarse a la incertidumbre que envuelve la disponibilidad de agua, tanto en volumen como en calendario, sino que pugnan por mantener su hegemonía en lo que respecta a calidad y sostenibilidad.


De hecho, la exigente normativa europea se ha reforzado desde el punto de vista medioambiental para contribuir a la preservación del Mar Menor, uno de los entornos naturales más singulares del mundo.


Precisamente, la hidroponía circulante desarrollada por la empresa New Growing Systems (NGS) evita lixiviados del riego en el suelo, por lo que el impacto en el ecosistema del Mar Menor es nulo, condición insuperable en otras alternativas de cultivo aplicables en el ámbito profesional, al aire libre y gran escala.


En concreto, esta innovación técnica mejora la eficiencia en el uso del agua combinando la hidroponía -cultivo sin suelo- con la recuperación y reutilización de los drenajes generados, como por ejemplo, con el sistema NGS.


De esta forma, el agua circula en un circuito cerrado que pasa a través de las raíces de las plantas una y otra vez. Si tenemos en cuenta que el agua lleva disueltos los fertilizantes que nutren al cultivo, se deduce que éstos son igualmente reutilizados, implicando un importante ahorro de costes, además de un nulo impacto ambiental en el suelo.


Fuentes de NGS explicaron que se obtienen ahorros en agua y fertilizantes de entre el 50% y el 80% comparado con el cultivo convencional. A su vez, es aplicable a grandes extensiones, tanto al aire libre como en invernaderos, ya que no es una tecnología experimental, sino sobradamente testada en muchos países.


En el caso de los productos de hoja, el número de ciclos de producción al año se incrementa, gracias a la eliminación de tiempos muertos entre ciclos (se pude plantar al minuto siguiente de recolectar el cultivo precedente) y a la precocidad de crecimiento que se experimenta también.


NGS, empresa que nace en el Sureste de España dentro del propio sector hortofrutícola, tiene sus raíces en la producción y por ello comprende la realidad y las necesidades de los productores. Se trata de soluciones creadas por agricultores para agricultores.


En este sentido, desde la compañía destacaron que el sector hortofrutícola regional “necesita centrar sus energías en transformarse internamente, adoptando las nuevas tecnologías para asegurar que el agua deja de ser un factor restrictivo en su negocio de una vez por todas, liberándose de las dependencias de terceros en lo relativo al agua, al tiempo que lograr mayores rendimientos por superficie y con una incuestionable marca de sostenibilidad y seguridad alimentaria”.


En los últimos 15 años, NGS ha desarrollado una serie de tecnologías exclusivas y patentadas, tanto en la hidroponía como en invernaderos y, recientemente, en la industrialización de los procesos de cultivo, que comercializa por todo el mundo. 

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