EN NOMBRE PROPIO

Sánchez (CT Naval):“El ruido submarino sigue siendo el gran impacto desconocido de los mares y afecta tanto a la fisiología como al comportamiento de especies y moluscos”

viernes, 7 de agosto de 2020


Marta su00e1nchez proyecto silemar (foto ct naval)


En primer lugar, y para situar a nuestros lectores, ¿qué es el ruido submarino? ¿Cómo se propaga a través del agua?


Nos referimos a ruido submarino a la introducción de sonidos artificiales, de origen humano, que pueden ser una forma de contaminación acústica cuando daña a la vida marina o es probable que lo haga. Este problema se ha agravado en los últimos 100 años con la intensificación de las actividades humanas en el medio marino.


El sonido en el océano se comporta diferente que en el aire. Se propaga más rápido, siendo la velocidad del sonido en el agua más de 4 veces superior (1500 m/s) a la velocidad del sonido en el aire (340 m/s). Debido a la mayor densidad del agua y a la mayor velocidad del sonido en ella, una fuente sonora, funcionando de la misma manera, genera ondas de sonido de 36 dB más fuerte bajo el agua que en el aire. Y, más lejos, ya que la absorción del sonido en el agua es mucho menor que en el aire, pudiendo llegar a propagarse a distancias de hasta miles de kilómetros.


¿Cómo y cuándo nació el proyecto Silemar?


CTN coordina los proyectos europeos QUIETMED y QUIETMED2 para la implementación de la Directiva marco sobre la estrategia marina en el Mediterráneo en relación al ruido submarino, descriptor 11 (D11). A través de SILEMAR se aplicarán los resultados de estos proyectos apoyando al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en el desarrollo de la estrategia marina española.


¿En qué consiste? ¿Qué objetivos persigue su puesta en marcha desde el Centro Tecnológico Naval y del Mar?


Este proyecto se centra en analizar la presión sonora que sufre la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas, principalmente derivada de la navegación, para determinar la potencial contaminación acústica que sufre este espacio. Durante el mismo se realizará una estimación del nivel de sonido submarino de origen antropogénico derivado de la navegación para determinar el posible impacto acústico submarino actual en la zona e identificar potenciales zonas sensibles a la afección por ruido submarino (incluidas en la reserva o en sus inmediaciones).


¿De qué características disfruta la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas para que llevar a cabo con éxito este proyecto?


Básicamente, ser un espacio marino protegido. Los resultados de todos los proyectos financiados por esta convocatoria de la Fundación Biodiversidad contribuyen al desarrollo del proyecto LIFE INTEMARES, que tiene como objetivo conseguir una red de espacios marinos Natura 2000 gestionada de forma eficaz. Por esto, el punto de partida del proyecto es contribuir a la mejora de la gestión de estos espacios, en este caso, en relación al ruido submarino. Las áreas marinas protegidas son espacios de especial sensibilidad y consideramos interesante estudiar hasta qué punto el ruido submarino está ejerciendo una presión sobre ellas. Creemos importante que los gestores de estos espacios conozcan e integren el ruido submarino como una presión más a tener en cuenta en sus planes de gestión. Para ello se darán recomendaciones para facilitar el seguimiento ambiental del ruido submarino y se elaborará una guía técnica de apoyo que permitirá proponer y aplicar medidas de mitigación y prevención.


El impacto por ruido submarino es uno de los grandes retos ambientales y generalmente desconocido por la sociedad, ya que se trata de una materia de gran complejidad y en continua actualización. ¿Cómo afecta a las especies y moluscos? ¿Qué daños puede generarles?


Las afecciones detectadas por ruido submarino son de diversa naturaleza y están documentados en la literatura científica en numerosos artículos desde hace varias décadas. El ruido submarino afecta tanto a la fisiología (pérdida de audición, daños en los tejidos, etc.) como al comportamiento (desorientación en las rutas migratorias etc.). Teniendo en cuenta que la comunicación sonora en el medio marino es fundamental para la supervivencia de numerosas especies. Un efecto curioso es que, la respuesta de huida de algunos animales ante el ruido puede cambiar su patrón de buceo haciendo que desciendan o asciendan más rápido de lo normal y esto puede provocar embolias.


Los grupos mejor estudiados en relación a este impacto son los mamíferos marinos, en concreto los cetáceos, pero la literatura científica ya recoge este impacto también en peces e invertebrados.


Los casos más conocidos de este tipo de daños, por parte de la población general, creo que son los varamientos. De hecho, estos sucesos de varamientos masivos promovieron el desarrollo de la moratoria anti sonar en Canarias, una medida pionera a nivel europeo.


Reserva Marina Cabo de Palos (Foto Rafa Fernu00e1ndez cedida por SubUp Hostel Cabo de Palos)



Del mismo modo, ¿cómo influye el ruido submarino a la calidad del agua, los nutrientes y sedimentos de la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas?


La literatura científica ya recoge potenciales consecuencias negativas de este tipo como resultado, por ejemplo, de la disminución de la capacidad de filtración de bivalvos que, ante los ruidos de baja frecuencia, cierran sus conchas como señal de estrés.


¿Qué importancia tiene la comunicación acústica para los animales marinos?


En el medio marino la vida transcurre prácticamente a oscuras. La luz solar ilumina sólo una pequeña capa superficial del océano y los mares, por lo que la mayor parte del ambiente marino se encuentra en oscuridad. En estas condiciones, donde la vista no resulta de gran ayuda, la comunicación acústica se ha convertido en un fenómeno vital para muchos animales marinos, entre los que destacan los cetáceos.


Los animales marinos utilizan el sonido para realizar funciones básicas de supervivencia como buscar alimento, comunicarse, reproducirse, orientarse y defenderse de otras especies.


Imagen proyecto SILEMAR (foto ct naval)

Hasta el momento, ¿qué avances se han logrado y a qué retos se han enfrentado?


De momento ya se ha conseguido la información relacionada con el tráfico marítimo durante un año completo, algo que resultará muy útil para analizar la situación en las diferentes épocas del año. El principal reto ahora es conseguir realizar las campañas de medición en mar abierto y realizar las acciones de divulgación, que dependerá de la evolución de la situación actual.


¿Cómo hemos llegado a este problema? ¿Qué se está haciendo para paliarlo?


Esto es consecuencia de la intensificación de la actividad del ser humano en el medio marino. Hay varias fuentes y actividades que pueden generar ruido submarino. La navegación es de las actividades más importantes. Las construcciones offshore (explosiones, hincado de pilotes etc.), las prospecciones para conocer la naturaleza de los fondos marinos donde se utilizan cañones de aire comprimido o el uso del sónar son alguna de ellas.


Existen numerosas medidas que se pueden aplicar para reducir la emisión de ruido submarino. Limitar las actividades en lugares concretos o épocas sensibles para las especies es una opción desde el punto de vista de la gestión. En cuanto a las actividades, se está trabajando en la producción de barcos más silenciosos. En algunos países ya es obligatorio el uso de medidas de mitigación, como las cortinas de burbujas, o llevar a bordo a un observador que compruebe que no existen cetáceos en la zona de operación; de lo contrario, se cesa la actividad.


Por último, para dar a conocer esta problemática se está llevando a cabo una campaña de sensibilización ciudadana a través de exposiciones temporales. ¿Hasta qué punto es necesario concienciar a la sociedad?


El ruido submarino sigue siendo el impacto “gran desconocido de los mares”, que así es como se titula la exposición temporal que estamos llevando a cabo en distintos espacios como el Museo de la Ciencia y el Agua en el que permanecerá hasta octubre y después se instalará en el Sub Up Hostel de Cabo de Palos y los centros de visitantes de espacios naturales protegidos de la Región de Murcia, entre otros. Estas exposiciones forman parte de una campaña de sensibilización ambiental que tiene como objetivo acercar la información a la sociedad y fomentar la concienciación ciudadana sobre la problemática del ruido submarino y sus impactos sobre la biodiversidad marina (en especial los cetáceos). La sociedad necesita conocer los problemas medioambientales y los retos a los que nos enfrentamos tanto nosotros como el planeta. Es la única forma de hacer partícipe a todos y cada uno para poder combatir las problemáticas con las que estamos conviviendo actualmente.


EN NOMBRE PROPIO


Libro o película... Middlesex

Color....verde

Animal...tortuga

Afición...cualquiera con música

Deseo...no lo digo que no se cumplen

Día de la semana...viernes

Estación...primavera

Comida...arroz y verduras

Destino...playa

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