REMITIDOS

¿Debería usar biofertilizantes líquidos o sólidos?

viernes, 15 de enero de 2021

Amanecer campo


Los fertilizantes o abonos son esenciales para garantizar una buena cosecha, por lo que son uno de los elementos principales de la agricultura. Los hay en diferentes formatos, pero en muchas ocasiones surgen dudas sobre qué tipo es mejor o cuál elegir.


Por eso, en este post vamos a hablar de los biofertilizantes líquidos y de los biofertilizantes sólidos. Es muy útil conocer las características de los abonos en ambos formatos para saber cuándo conviene usar un tipo y cuándo utilizar otro. Pese a que son muy similares, conocer sus diferencias puede ser muy práctico.


De esta forma, se puede aprovechar mucho mejor la cosecha al aprovechar al máximo los compuestos del fertilizante. Su forma no solo influye a la hora de aplicarlo, sino que también influye en la manera en la que se integra con la tierra y el suelo.


Biofertilizantes líquidos, las ventajas y desventajas


Este tipo de fertilizante destaca por su rápida efectividad, ya que se aplican directamente al terreno. Dado que su estado es líquido, el suelo tiene mayor capacidad de absorberlo y por tanto se consigue que el efecto sea mucho más rápido. Se puede utilizar tanto antes como después de sembrar.


También son muy prácticos porque hay una gran variedad de mezclas que se utilizan en función de cada tipo de cultivo, y según la etapa de crecimiento en la que se encuentre. Es cierto que este tipo de abono no cuenta con grandes inconvenientes, pero si hubiese que destacar alguno sería la salinidad.


Pues, al aplicarlos, la alta salinidad puede dañar la maquinaria con la que se aplica o las hojas de las plantas. También se puede buscar una solución, regando justo después de abonar el cultivo para evitar que estropee las plantas.


Fertilizantes sólidos, beneficios e inconvenientes


Este tipo de biofertilizante se encuentra en diferentes formatos sólidos. Por ejemplo, en polvo, granulados, macro-granulados, en pastilla o en forma de bastón. Y cada uno de estos tipos ofrece unas ventajas concretas.


Y, como es lógico, su aplicación varía en función de su formato. Pues cuanto más pequeña y fina sea la partícula, más rápido y fácil podrá absorber el suelo.


Los fertilizantes en bastones, granulados y macro-granulados permiten dosificar la aportación de nutrientes y hacerlo de una forma más progresiva. Mientras que los que son en polvo se utilizan son los más tradicionales. Pues, los biofertilizantes sólidos no son aconsejables para conseguir resultados rápidos en el cultivo.


¿Cuál elegir?


El abono es necesario para que los cultivos puedan adquirir los nutrientes, ya sea en formato líquido o sólido. Y, como hemos comentado, cada tipo tiene sus ventajas e inconvenientes. Y, sobre todo, se diferenciar en la manera de aplicarlos y en la rapidez con la que actúan sobre la tierra o el suelo.


Sin embargo, un biofertilizante líquido puede ser más óptimo para los cultivos a gran escala dado que actúan mucho más rápido y son más sencillos de manejar, además de que tienen como resultado un gran rendimiento e uniformidad en el terreno. Incluso, evitan la degradación del suelo y ayudan a incrementar la fertilidad de los cultivos.


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