EN NOMBRE PROPIO

Cuatro científicos murcianos del CEBAS-CSIC, entre la élite internacional de la ciencia

viernes, 29 de enero de 2021

MONTAJE


Los investigadores Juan Carlos Espín, Victoria Selma, Antonio González-Sarrías y Francisco Tomás, del Laboratorio 'Alimentación y Salud' del Grupo de Calidad, Seguridad y Bioactividad de Alimentos Vegetales del Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC), han sido incluidos en el ranking internacional 'Highly Cited Researchers 2020', que elabora Clarivate Analytics. Para conocer la labor que realiza este grupo hemos entrevistado a los cuatro cientificos en nuestra sección 'En nombre propio'.


España ocupa el puesto número 10 en el ranking de investigación a nivel mundial, una lista encabezada por Estados Unidos, China, Reino Unido y Alemania.


Prueba de ello, y del mérito de nuestro país en mantenerse en este lugar durante la última década, son los 103 investigadores incluidos en el prestigioso ránking internacional 'Highly Cited Researchers'.


Entre el centenar de cientificos españoles reconocidos en la última edición se encuentran cuatro investigadores murcianos del Laboratorio de 'Alimentación y Salud' del Grupo de Calidad, Seguridad y Bioactividad de Alimentos Vegetales del Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC).


Para algunos, no es la primera vez que ven sus nombres en este listado. Juan Carlos Espín lo hace desde 2018, Francisco Tomás figura desde el año 2015, Victoria Selma desde 2019 y Antonio González-Sarrías ha sido incluido por primera vez este año en el ranking.


En el 'Highly Cited Researchers 2020' se identifica solo al 0,1% de los científicos en el mundo porque han publicado diferentes artículos clasificados dentro del 1% más elevado por número de citas en su campo y año de publicación, demostrando una influencia significativa sobre la investigación de sus homólogos.


“Mientras las universidades y otros centros en España salen inmediatamente en la prensa diciendo a bombo y platillo el número de investigadores altamente citados que tenían, porque es un mérito, aquí en Murcia nadie (y subrayo lo de NADIE) se hizo eco de la noticia. Hemos sido los propios investigadores los que hemos promovido una nota de prensa para que se supiera. Tras salir en la prensa, entonces hemos recibido alguna felicitación (del consejero de ciencia, por ejemplo), y ya todo lo demás, ha sido a título particular, de algunos amigos cercanos” explica Espín.


Los doctores estudian los beneficios de los alimentos vegetales en la salud. Su principal línea de investigación intenta explicar por qué un mismo alimento produce diferentes efectos según cada persona, lo que tiene una gran relevancia en la prevención de enfermedades.


El Laboratorio de 'Alimentación y Salud' del CEBAS-CSIC está compuesto por 4 investigadores de plantilla, además de técnicos de apoyo a la investigación y contratados postdoctorales y predoctorales. “El objetivo general de nuestro grupo es investigar el papel en la salud de ciertos constituyentes, llamados polifenoles, presentes en alimentos de origen vegetal (frutas, hortalizas y derivados como el cacao, vino tinto, aceite de oliva, café, etc.). Estos polifenoles tienen actividad biológica e investigamos qué ocurre tras ingerirlos, cómo se transforman y absorben, a qué tejidos llegan, qué efectos producen; y todo en estudios con personas (sanas y en pacientes), animales y modelos celulares”, afirma Espin.


Así, estos cientificos han abordado estudios con diversos grupos como nos explica Victoria Selma. “Estos grupos van desde madres tras el parto, bebés, niños en edad infantil y adolescente, adultos y ancianos. Asimismo, hemos realizado estudios en voluntarios obesos, con síndrome metabólico, cáncer o enfermedades neurodegenerativas. En estos estudios, los voluntarios han consumido alimentos de origen vegetal para poner de manifiesto y estudiar sus beneficios y el motivo de ello”, dice.


En la actualidad, el grupo se encuentra inmerso en varios proyectos cuyo objetivo común es evaluar las interacciones entre polifenoles de alimentos vegetales y la microbiota intestinal. “En este sentido, estamos comenzando un proyecto nacional y un proyecto europeo ‘Marie Curie’ para investigar la protección de fenotipos metabólicos (metabotipos) de polifenoles asociados a la microbiota intestinal frente a riesgo cardiometabólico, deterioro cognitivo y angiogénesis, realizando tanto estudios en humanos como en modelos animales y celulares. También estamos estamos terminando un proyecto sobre cáncer de mama que nos ha permitido identificar que los polifenoles alcanzan el tumor de mama y pueden ralentizar el crecimiento de células cancerosas por un mecanismo denominado senescencia tumoral, sin afectar a las normales”, dice González-Sarrías.


Según explica González Sarrías, “cada vez está más reconocida la importancia de adquirir unos hábitos saludables relacionados con una alimentación sana, suficiente y equilibrada, y su relación con la prevención de muchas enfermedades como la obesidad, diabetes, enfermedades cardíacas, neurodegenerativas y algunos tipos de cáncer”.


Alimentos y sus propiedades


Una buena pregunta en este sentido es ¿qué cosas nos quedan por saber de los alimentos que aún desconocemos? El experto Tomás-Barberán asegura que es necesario “considerar las diferencias que existen entre distintas personas en su relación con la alimentación, para poder aportar una dieta óptima para mantener su estado de salud y evitar en lo posible el desarrollo de enfermedades en las que la dieta es un factor fundamental”. Para la experta Victoria Selma, “aún se desconocen muchas de las interacciones de los alimentos con nuestra microbiota intestinal, comúnmente conocida como flora intestinal y que son los billones de microorganismos que habitan nuestro intestino” y añade como a lo largo de su carrera investigadora su objetivo científico principal ha sido estudiar estas interacciones de la microbiota intestinal y los alimentos vegetales “con la finalidad de preservar y fomentar la salud de los consumidores”.


Grupo Alimentaciu00f3n y Salud (CEBAS CSIC)


Tras muchos años de estudio de los alimentos, los expertos tiene claro cuál es su favorito y la razón. González-Sarrías asegura que “sin lugar a dudas, la granada, y preferiblemente en zumo. Además de que me encanta su sabor, es una fruta increíble y con muchas propiedades saludables”, mientras que Tomás-Barberán señala como siempre ha sido un forofo de la granada y la uva, ya que “se trata de alimentos muy atractivos, y con una gran tradición en el Mediterráneo, cuyas bondades ya las destacaban las civilizaciones más antiguas de las que se conocen sus hábitos agrícolas y alimentarios y que además son una gran fuente de polifenoles que sustentan su gran reputación como alimentos saludables”.


Sin embargo, Espín mantiene que no tiene ningún alimento preferido. “Ni hay superalimentos, ni veneno-alimentos. Creo que es un error hablar solo de alimentos. Son las dietas, los hábitos y cada individuo lo que hace que el impacto en la salud sea bueno, malo o neutro, y siempre, a largo plazo” y Selma explica que “no hablaría de ninguno en concreto, sino más bien de los beneficios que tiene en general consumir alimentos frescos, especialmente, las frutas y hortalizas”.


Respecto al apoyo de las administraciones, Tomás-Barberán opina que “es necesario lograr el deseado Pacto de Estado para alcanzar y proteger la dedicación del 2% del PIB a la investigación. La crisis del COVID-19 ha puesto de manifiesto lo necesaria que es la investigación, pues no sabemos los retos a los que nos tendremos que enfrentar en el futuro”.


Proyectos de futuro


En el futuro, los doctores tienen varios y distintos proyectos que quisieran desarrollar en sus carreras y que, sin duda, supondrán un gran avance para la comunidad cientifica y nuestra sociedad. “A mí personalmente, me gustaría desarrollar un proyecto sobre el uso de los polifenoles de alimentos y sus metabolitos microbianos para ayudar a retrasar o detener el deterioro cognitivo en las enfermedades neurodegenerativas y el envejecimiento, y en la lucha contra la obesidad y el síndrome metabólico” señala Tomás-Barberán, mientras que para Selma su interés consiste en investigar mecanismos “para hacer más saludable la microbiota intestinal que se encuentra alterada en algunas enfermedades crónicas”.


Por otro lado, Espín pretende poder desarrollar un patrón de alimentación “dirigido a las personas considerando sus características y que fuera específico para la prevención de enfermedades crónico-degenerativas como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y las neurodegenerativas”, mientras que para González-Sarrías su intención es “poder desarrollar un patrón de alimentación dirigido a las personas considerando sus características y que fuera específico para la prevención de enfermedades crónico-degenerativas como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y las neurodegenerativas”.

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