EN NOMBRE PROPIO
El sector avícola sufrirá el cierre de numerosas explotaciones a partir de noviembre debido a la producción por debajo de costes

Padilla (COAG): "Si los precios de las próximas campañas no permiten repercutir los costes supondría un crac"

viernes, 30 de septiembre de 2022


Miguel Padilla 22 02


El lorquino Miguel Padilla Campoy, secretario general de COAG desde octubre de 2021, está dedicado a la agricultura y a la ganadería desde hace más de tres décadas. Ha ocupado diferentes cargos en la Coordinadora, tanto en su ciudad natal, como en Murcia. Es patrono de la Fundación "Agricultura VIVA" y la "Fundación Agromutua"; y miembro del Comité Económico y Social de la Región.


En Agrodiario, dentro de la sección "En nombre propio", hemos querido preguntarle sobre la falta de rentabilidad en el campo, las ayudas del Gobierno y la posibilidad de movilizaciones del sector este otoño, entre otras cuestiones.


1.- ¿Considera suficientes las ayudas públicas defendidas por el Ministro Planas en la sesión del Comité Asesor Agrario para corregir la falta de rentabilidad en el campo?


Las ayudas no son suficientes porque los costes de producción están sufriendo una escalada cada mes que lo hace imposible. Alivian parte del incremento de los costes (energía, carburantes, fertilizantes, piensos y materias primas), toda ayuda es bienvenida. Pero los costes de producción por explotación han subido de media un 40%. Este incremento comenzó en el segundo semestre de 2021, antes del inicio de la guerra, que ha agudizado la situación.


2.- ¿Qué explotaciones agropecuarias han padecido mayor falta de rentabilidad durante este ejercicio? ¿se ha traducido en cierres?


Además del incremento de los costes de producción, antes de la pandemia, ya estábamos en la calle reivindicando los precios. Y a finales de febrero comenzó la guerra, lo que indudablemente agudizó el problema; a esto hay que sumar una serie de adversidades climatológicas en muchas producciones, desde heladas en Cataluña y Aragón, granizo, calima... Ha sido una situación "inédita". 


Todo ello ha provocado importantes mermas de producción, aunque en algunos casos ha habido precios razonables para el agricultor. En el cereal alrededor de un 25%; y el olivar, al que ha afectado también la sequía, va a experimentar una merma del 40%.


Actualmente hay dos sectores al límite, el avícola, donde los granjeros del sistema integrado de producción lo están haciendo por debajo de los costes de forma clara. Los responsables del sector a nivel nacional han desarrollado estudios que indican que a partir de noviembre se van a cerrar muchas explotaciones.


Y el sector cunícola se encuentra también en una situación muy difícil, a la que se suma el bajo consumo de este tipo carne.  


Nuestra gran preocupación es que aunque ha habido precios razonables, ahora que comienzan campañas como la de hortalizas, y en diciembre y enero se habrán hecho todos los gastos de producción, si los precios no fueran proporcionados supondría un crac. Los costes de producción son espectaculares y los precios deberán permitir repercutir parte de estos costes.     


Hay campañas en las que se tiene que invertir mucho dinero, y la subida de los intereses es una de las piedras que se nos ponen en el camino. Si después de todos los gastos de producción: fertilizantes, plásticos, energía, agua, salarios, que han tenido una escalada espectacular, al empezar la campaña no se cubren estos costes, habrá muchas explotaciones que tendrán una viabilidad bastante difícil.                                                                  


3.- ¿En qué elementos debería centrarse el aumento de las inversiones que COAG pide al Gobierno en el marco de un plan de choque económico?


La subida de costes de producción no afecta solo a la actividad agraria, hablamos de energía, carburantes y la mayoría de las materias primas. Y en este campo hay una gran especulación. La guerra ha agudizado este fenómeno desde finales de febrero pasado, pero comenzó en el segundo semestre de 2021. 


Se ha hablado de topar los precios de los productos de consumo. Nosotros le hemos pedido al ministro - Luis Planas-, teniendo en cuenta que el Gobierno de España es sólo uno dentro de la Unión Europea, que habrá que forzar para aliviar los costes de producción. Si no es así, la mayoría de las medidas que se pongan serán insuficientes; el ministro nos destacó que se habían invertido 1.000 millones de euros en el sector, pero esto no ha resuelto la situación.


No hablo de intervencionismo de la Unión Europea, pero sí de corregir la escalada. En concreto en la energía hay una aureola de especulación importante; en cuanto a los fertilizantes, va a llegar el momento en que va a escasear el producto. Sabemos que no es fácil porque se trata de una crisis global, pero si no se alivian los costes de producción, y creo que todos los esfuerzos deben centrarse ahí, va a ser muy difícil seguir avanzando. 


4.- Además de la reducción del 21 % al 10 % del IVA para las comunidades de regantes, ¿qué otras rebajas impositivas contempla COAG?


Hemos planteado varias medidas fiscales para mejorar la situación, como la deducción de los rendimientos netos; deducción de los plásticos y fertilizantes al menos del 15%; una deducción del 10% de los gastos de difícil justificación; y ampliar el límite de facturación en los módulos, de 250.000 a 300.000 euros.


Esta batería de medidas fiscales, que podrían llamarse secundarias porque lo principal es corregir los costes de producción, son las que se han propuesto al Gobierno.


5.- Una correcta planificación e inversión hidráulica para evitar los efectos de la sequía, ¿en qué debería incidir principalmente?


La sequía se encaja en lo que los expertos nos avisan que va a venir, el cambio climático. Hemos tenido muchos episodios de sequía en años anteriores, y habrá que hacer una planificación hídrica a nivel nacional correcta.


En primer lugar, en cuanto al regadío, del que se han dicho disparates, parece que es el causante de los males del mundo, y lo que genera es riqueza y alimentación. Es necesaria una planificación, pero no se debe criminalizar al regadío. Tienen que hacerse las suficientes infraestructuras a nivel nacional, que ya lo están pidiendo la mayoría de las Comunidades Autónomas, estas deben ir encaminadas a reservar el agua suficiente.


Actualmente hay capacidades muy bajas en algunas cuencas, hasta el punto de tener que sustituir algunos cultivos por otros que necesitan menos agua. Las restricciones hídricas de algunas zonas son francamente angustiosas.


6.- ¿Cómo se explica el aumento de los caudales ecológicos en la cuenca del Tajo en relación con los recortes en los caudales para los regantes del trasvase Tajo-Segura?


No estamos en contra de los caudales ecológicos, lo que nos parece poco razonable es que en esa cuenca haya pueblos donde la depuración de las aguas es mínima, pudiendo ser mucho mayor. En la Región de Murcia la depuración está muy avanzada, pero en otras no se le ha dado importancia hasta ahora.


Si fuéramos capaces de depurar un tanto por ciento razonable de toda el agua que no se depura en Madrid podríamos aumentar los caudales ecológicos incluso más de lo que está propuesto, no habría ningún problema para el trasvase porque habría agua y sería lo más razonable del mundo. 

Creemos que no es de sentido común que se utilice agua de buena calidad para mitigar los efectos de las aguas residuales y que no se depuren para convertirlas en caudal ecológico. Las infraestructuras hídricas suponen una gran inversión, pero la rentabilidad que esto proporcionaría sería mucho mayor que su coste. 


7.- En cuanto a la Ley de la Cadena Alimentaria, que el Ministro Planas considera " ha tenido un efecto muy positivo", ¿por qué no se cumple a la luz de los datos del IPOD? 


La Ley de la cadena Alimentaria, que defendemos, porque es un elemento muy importante para el productor, no es la solución de todo; además, creo que no se han puesto las infraestructuras suficientes para poder aplicarla. Aquí tienen también responsabilidad las Comunidades Autónomas que tienen que tomarse en serio esta ley, además del Gobierno central. Nosotros hemos hecho ya una serie de alegaciones.


La aplicación de la Ley de la Cadena Alimentaria corresponde a la ICA -Agencia de Información de la Cadena Alimentaria-, pero también las Comunidades Autónomas tienen que velar por su cumplimiento. 


Una de las reivindicaciones que hemos hecho al ministro es que debemos tener los precios de referencia de coste, esto es, el precio mínimo al que se puede vender sin caer por debajo del coste de producción. Sin este precio de referencia es difícil poder aplicar la ley, debe agilizarse que podamos tener esta cifra, y esto debe hacerlo la ICA.


En las últimas campañas ha habido productos que han tenido precios razonables, aunque no es totalmente atribuible a la ley, ya que también ha influido la escasez de oferta.


Miguel Padilla 21(4)



8.- ¿Cree que las Comunidades Autónomas están preparadas para gestionar la nueva PAC? 


Sí lo están, disponen de un grupo de técnicos que son especialistas en estos temas. Es verdad que la nueva PAC tiene una serie de requisitos que no tenían las anteriores, y entrará en vigor el 1 de enero de 2023.


Una de las novedades son los "ecoesquemas", su aplicación es la gran preocupación que tenemos como organización. A final de septiembre, el Ministerio pone en marcha una formación para los técnicos de las Administraciones para poder aplicar la PAC. Y nosotros, la primera semana de octubre, la hacemos para todos los técnicos a nivel nacional.


La aplicación técnica de la nueva ley no va a tener complicaciones, otra cosa son los requisitos que tienen que cumplir los agricultores y los ganaderos, que en algunos aspectos, como los "ecoesquemas", puede que no los cumplan, y perciban un 23% menos. 


9.- ¿Cabe la posibilidad de un otoño de movilizaciones del sector agropecuario español ante la situación descrita?


Todo va a depender de la situación de los precios, entramos en campañas muy importantes, como las hortalizas, cítricos y aceite, y no es descartable. Podemos llegar a tener cierta garantía de los costes de producción si se les aplica una corrección, pero no tenemos garantía de los precios. 


Si hay una bajada de precios tendremos un crac impresionante. No se puede descartar nada, como organización vamos a analizar la situación nacional con la máxima rigurosidad en nuestro pleno del mes de octubre. No se puede descartar un "otoño caliente". El coste de producción por explotación ha subido un 40%; lo que a una gran parte de los agricultores le ha repercutido un 34%; y al consumidor un 19%.


Cuando se culpa sólo a la agricultura de la subida del IPC, al margen de la especulación que pueda haber en la Cadena Alimentaria, se está banalizando la alimentación y creo que hay que darle importancia a los productos. Si no se hace perderemos la explotaciones, vendrán productos de fuera, nos impondrán el precio y la calidad, esa es la realidad.


EN NOMBRE PROPIO


Un lugar de vacaciones: Garrucha (Almería).


Una tapa: buñuelos de bacalao.


Género cinematográfico: comedia.


Actividad para desconectar: escuchar flamenco.


Un sueño para el sector: un campo con agricultores y ganaderos.


Una festividad: la Navidad.


Un valor: la honradez.

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