Un equipo de investigación del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología y la Universidad de Sevilla ha obtenido bacterias de depuradora que degradan en tres días el ibuprofeno en suelos agrícolas contaminados, ha informado este jueves la Consejería de Universidad, que financia este proyecto.
Estos microorganismos, aislados a partir de lodos de depuradora, aceleran la eliminación natural del fármaco pasando de doce días a tres días, una estrategia que podría contribuir a un uso más seguro de los residuos procedentes del tratamiento de aguas residuales en agricultura.
La novedad de la propuesta reside en que el equipo investigador ha identificado por primera vez en lodos de depuradora una comunidad microbiana que degrada ibuprofeno y ha probado su eficacia en tres suelos agrícolas de la provincia de Sevilla.
Para ello, tomaron muestras de los lodos donde se concentran los microorganismos que ayudan a limpiar el agua en una estación depuradora de Sevilla y los expusieron durante semanas al fármaco en el laboratorio, hasta seleccionar aquellos capaces de sobrevivir y eliminarlo.
La depuración de aguas urbanas genera dos salidas principales, agua tratada y lodos, unos residuos sólidos ricos en materia orgánica como los microorganismos.
Ambos subproductos pueden reutilizarse en agricultura mediante riego con aguas regeneradas o como fertilizantes para mejorar el suelo, en el caso de los lodos, aunque pueden contener restos de medicamentos que no se eliminan por completo durante el proceso de depuración.
Entre ellos se encuentra el ibuprofeno, uno de los antiinflamatorios de uso más extendido.
"El problema es que, si estos contaminantes llegan al suelo, podemos estar trasladando al campo un residuo que procede del consumo humano. Por eso buscamos estrategias que permitan reducir ese riesgo y favorecer una reutilización más segura de los lodos de depuradora", ha explicado la investigadora Esmeralda Morillo, autora del estudio.
Bacterias seleccionadas en depuradora
El trabajo analiza cómo se comporta el ibuprofeno en tres tipos de suelo agrícola y comprueba si la incorporación de bacterias especializadas acelera su eliminación.
En la práctica, los investigadores recogieron muestras de lodos de la depuradora de Sevilla y luego seleccionaron en el laboratorio aquellas bacterias capaces de sobrevivir en presencia del fármaco.
Para identificarlas, las mantuvieron en un medio en el que el ibuprofeno actuaba como principal fuente de carbono, es decir, como alimento disponible, durante siete semanas.
Así obtuvieron una comunidad de microorganismos adaptada, que pudiera degradar este compuesto, y que posteriormente conservaron congelada para su uso en los ensayos.
Esta estrategia de recuperación de suelos contaminados se conoce como 'bioaumento' y consiste en añadir al suelo microorganismos especializados para reforzar su capacidad natural de eliminar un contaminante.
"Los suelos ya tienen sus propias comunidades microbianas, pero no siempre son suficientes o no actúan con la rapidez necesaria. Con el bioaumento incorporamos bacterias que ya han demostrado capacidad para transformar ese compuesto", señala el investigador Fernando Madrid.