Las lluvias persistentes de este inicio de 2026 han provocado daños muy importantes en el sector agrario extremeño, afectando tanto a instalaciones como a distintos cultivos y explotaciones ganaderas.
Aún se están evaluando las pérdidas ocasionadas por el temporal y será necesario más tiempo para realizar una valoración exhaustiva, especialmente en plantaciones de frutales y olivar, donde los daños en el sistema radicular y la posible asfixia solo podrán apreciarse con la brotación.
En una primera estimación, los daños superan ya los 250 millones de euros entre cultivos, plantaciones e infraestructuras, una cifra que podría incrementarse de forma considerable cuando se conozca el alcance real en determinadas explotaciones.
Sin embargo, las ayudas publicadas por el Ministerio de Agricultura dejan fuera a gran parte de la región. Toda la provincia de Cáceres y comarcas importantes de Badajoz, también gravemente afectadas, han quedado excluidas de estas medidas.
Por su parte, la Junta de Extremadura se ha limitado a habilitar un enlace web para que los damnificados aporten pruebas de los daños, sin que hasta la fecha se hayan anunciado ayudas concretas para paliar unas pérdidas que, en su mayoría, no son asegurables.
La Unión Extremadura considera insuficiente esta respuesta y recuerda que la Administración autonómica dispone de 88 Oficinas Comarcales Agrarias y oficinas veterinarias, con más de 500 técnicos, que deberían participar activamente en la valoración de daños sobre el terreno.
Por ello, la organización ha solicitado que sean los técnicos de la Junta quienes visiten las explotaciones y realicen las peritaciones necesarias, evitando que esta carga recaiga en agricultores, cooperativas y organizaciones agrarias.