Los hurtos en los comercios aumentaron el 3% anual en 2023, con especial incidencia en vinos y aceites en alimentación, según un estudio presentado este jueves en un congreso de la patronal de fabricantes y distribuidores de gran consumo Aecoc.
El director de servicios de comercio electrónico y prevención de la pérdida de Aecoc, Alejandro Sánchez, ha destacado que el año pasado los hurtos continuaron creciendo a un ritmo del 3 % respecto a 2022 y sumaron alrededor de 660.000 actos, todavía sin llegar a los 700.000 registrados en 2019.
En el primer semestre de 2024, sin embargo, el número de hurtos se ha reducido el 1%, según Sánchez, que ha señalado que la última reforma penal para evitar los hurtos "no ha supuesto grandes cambios" y que la pérdida desconocida se ha vuelto "más importante" en un contexto de márgenes ajustados en la distribución.
En el 27º Congreso Aecoc de prevención de la pérdida, la experta de la consultora NIQ María José González ha presentado un barómetro del hurto comercial basado en encuestas a responsables de las empresas del sector, según el cual la pérdida desconocida representa el 0,74 % de su facturación.
El hurto externo es la primera causa de la pérdida desconocida en opinión del 57 % de los encuestados, seguido de los errores administrativos (23 %) y los hurtos internos de los trabajadores (15 %).
El 81% de las compañías perciben que los hurtos externos han aumentado respecto a 2022, según Nielsen IQ, que ha destacado que más de la mitad de ellos son perpetrados por bandas organizadas y autores multirreincidentes, de perfil relativamente joven.
En alimentación, los principales productos hurtados son los vinos y licores para el 92 % de los entrevistados, seguidos de embutidos, conservas y ahumados, aceites y quesos.
El 88% de los encuestados considera que el aceite es el producto que más ha incrementado su pérdida desconocida, en un momento de altos precios del aceite de oliva.
Para evitar los hurtos, las empresas están adoptando medidas de seguridad como cámaras de videovigilancia, sistemas antihurtos, soluciones logísticas y análisis de datos, mientras que dos de cada tres creen que la inteligencia artificial se desarrollará en los próximos meses en un entorno de mayor agresividad de los hurtos y en el que no es fácil encontrar personal de seguridad.
El responsable de Aecoc ha apuntado que hay que tener en cuenta las limitaciones legales en la Unión Europea (UE), donde se prohíbe el uso de la inteligencia artificial para predecir los riesgos de personas físicas basándose en perfiles o caracteres de su personalidad.
La patronal ha elaborado una guía para que las empresas conozcan mejor el procedimiento de denuncia de los hurtos con vistas a lograr más eficacia en su persecución penal.
Sánchez también ha alertado del aumento de los delitos de ciberseguridad en un momento de aumento del comercio electrónico, que ha pasado de una cuota del 2,6 al 2,8 % el año pasado en el gran consumo.