La empresa de distribución Lidl ha interpuesto una demanda judicial contra la Organización activista del Bienestar Animal (OBA) por "acusaciones difamatorias" y "campañas de bulos y desinformación" sobre esta cadena de supermercados, según ha anunciado este lunes en un comunicado.
Lidl ha detallado que en los últimos meses "OBA ha promovido campañas de desinformación que no solo carecen de base científica, sino que también afectan directamente al honor y la reputación de la compañía" y que están relacionadas con el bienestar animal.
"Estas afirmaciones falsas o 'bulos', han generado una percepción errónea sobre la seguridad alimentaria en el sector, induciendo a los consumidores a una sensación de inseguridad que no se corresponde con la realidad de un sector altamente regulado", según el comunicado de Lidl.
Los activistas de OBA han organizado protestas como una que tuvo lugar frente a supermercados de Lidl, en el centro de Madrid en 2024, con mensajes que indicaban que la firma de distribución hacina a los pollos y los vende "contaminados".
Según Lidl, las acusaciones vertidas por el OBA "han sido sistemáticamente desacreditadas por expertos independientes, y las denuncias presentadas por la propia OBA en el marco de alguna de sus campañas difamatorias, fueron archivadas por la propia Justicia, evidenciando la falta de rigor".
Según la cadena de supermercados, OBA ha utilizado esta estrategia de alarma social buscando ejercer presión para que la compañía se adhiera al European Chicken Commitment (ECC).
En este sentido, Lidl ha subrayado que la demanda interpuesta no persigue un objetivo económico, sino la defensa de su honor y la lucha contra la desinformación.
Por ello, en caso de que la justicia dictamine el pago de una indemnización, la compañía destinará íntegramente dichos fondos a iniciativas que promuevan proyectos sociales.
Lidl ha manifestado, en el comunicado, que desde hace 30 años mantiene "un firme compromiso con la seguridad alimentaria, exigiendo los más altos estándares a todos sus proveedores para asegurar que los productos conservan las mejores condiciones desde el fabricante hasta el cliente final".
Para ello, la compañía realiza "exhaustivos controles" a lo largo de toda la cadena de suministro a través de organismos independientes y acreditados, ha indicado.
En esta línea, sus productos y su modelo de producción sostenible "están avalados por homologaciones de calidad reconocidas a nivel internacional, como la ISO", ha insitido Lidl.
Además, "las autoridades y los servicios sanitarios también llevan a cabo controles rigurosos de todos sus proveedores, garantizando así el cumplimiento de todos los requisitos de la legislación vigente", según la nota.
Lidl ha hecho también un llamamiento a la responsabilidad de las organizaciones y a la rigurosidad de las plataformas de difusión, en especial de los medios de comunicación, para evitar la propagación de bulos sobre la seguridad alimentaria.