El sector porcino español busca afianzar esta semana en la SIAL Shanghái su posición en China, un mercado que considera "estratégico" pese a la ralentización de la demanda local y a los aranceles impuestos en diciembre por Pekín a las importaciones de cerdo europeas.
La feria, una de las principales citas agroalimentarias de Asia, se celebra de lunes a miércoles en el Nuevo Centro Internacional de Exposiciones de Shanghái y reúne, según la organización, a más de 5.000 expositores de 75 países y regiones, con más de 350.000 productos y una previsión de 180.000 visitantes.
La interprofesional del cerdo de capa blanca (Interporc) participa con un expositor de 750 metros cuadrados que agrupa a 17 empresas españolas, en el marco de su plan de apoyo a la internacionalización sectorial y de su estrategia de promoción en Asia.
El director internacional de Interporc, Daniel de Miguel, explicó que China "ha sido y sigue siendo" un mercado "estratégico", al ser el principal destino de las exportaciones del sector y permitir colocar productos, especialmente subproductos y despojos, "muy demandados" en el gigante asiático.
"España es el principal proveedor a nivel mundial de carne y despojos en este mercado", afirmó De Miguel, quien recordó que el sector lleva diez años organizando pabellones agrupados en esta feria con una imagen colectiva de país y de 'Spanish Pork'.
No obstante, admitió que las expectativas actuales en el mercado chino son "normales", ya que China lleva "tres o cuatro años" reduciendo su demanda tras recuperar parte de su producción doméstica.
"Vamos a seguir estando ahí para poder suministrar esa proteína de calidad aquí en este mercado", afirmó De Miguel, quien recordó que España ya desempeñó ese papel en 2020 y 2021, cuando China necesitó importar grandes volúmenes de carne tras la crisis de fiebre porcina africana que redujo su cabaña y disparó sus compras exteriores.
De Miguel señaló que las ventas españolas a China cayeron un 20 % en el primer trimestre del año, aunque atribuyó esa evolución principalmente a la recuperación de la producción local y no solo a los aranceles.
Efecto de los aranceles
No en vano, la feria se celebra en un contexto marcado por la investigación antisubvenciones abierta por Pekín en junio de 2024 contra el cerdo europeo y por los aranceles definitivos impuestos en diciembre de 2025, en aparente represalia por los gravámenes comunitarios a los vehículos eléctricos chinos.
El directivo recordó que las empresas españolas que colaboraron desde el inicio en la investigación china a los productos de cerdo europeo quedaron sujetas a un gravamen del 9,8 %, que consideró "dentro de lo que cabe, favorable", aunque reconoció que resta competitividad frente a competidores extracomunitarios como Brasil, Estados Unidos o Canadá.
Pese a ello, defendió que España mantiene una posición relativamente mejor que otros proveedores europeos con aranceles más altos, y que eso está ayudando a "no perder cuota de mercado".
El expositor español incluye degustaciones y demostraciones culinarias con recetas de estilo chino elaboradas por un cocinero local, además de corte de jamón a cargo de un especialista desplazado desde España, explicó el directivo.