Expertos de la Universidad de California Davis (UC Davis) han alertado de que el cambio climático está redefiniendo la gestión del pistacho y el almendro y han concluido que la monitorización constante, el uso de sensores y los modelos predictivos serán claves para garantizar la viabilidad de estos cultivos en un escenario cada vez más inestable.
Esta es una de las principales conclusiones obtenidas en el Encuentro Internacional sobre Fitosanidad en Pistacho y Almendro, celebrado en el Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha (IRIAF), con la presencia de más de 300 profesionales del sector, y donde los investigadores coincidieron en que el clima ya es el principal factor limitante de la producción de frutos secos.
Entre las principales conclusiones, dadas a conocer este viernes por los organizadores del encuentro en nota de prensa, los especialistas han destacado que las variaciones térmicas, tanto en invierno como en primavera, están alterando procesos clave como la latencia, la floración y el rendimiento, lo que se traduce en una mayor incidencia de frutos vacíos y una pérdida de calidad.
Ante este escenario, los investigadores han defendido el uso de modelos basados en la acumulación de "grados día de crecimiento" en lugar de calendarios fijos, lo que permitiría ajustar con mayor precisión labores como el riego, la aplicación de tratamientos o la predicción de cosechas.
El encuentro también ha concluido que los fenómenos meteorológicos extremos asociados al calentamiento global, como inundaciones o lluvias intensas, están favoreciendo la aparición y expansión de nuevas enfermedades en las plantaciones, con episodios de pérdidas significativas en determinadas zonas productoras.
Asimismo, han advertido de que el aumento de plagas y la retirada de materias activas disponibles en el mercado están complicando la gestión fitosanitaria, obligando a reforzar el seguimiento de cultivos y a apostar por estrategias de prevención.
En este contexto, han subrayado la necesidad de avanzar en tecnologías de monitorización, sensores de temperatura y herramientas digitales que permitan anticipar riesgos y adaptar la producción a unas condiciones cada vez más imprevisibles.
El encuentro, organizado por Phytoma, ha reunido a investigadores internacionales y nacionales para analizar el impacto conjunto del cambio climático, las nuevas plagas y los cambios en la normativa fitosanitaria sobre un sector que en las dos últimas décadas ha experimentado un fuerte crecimiento en España.