La plantación tardía debido a la lluvia y el intenso calor de estos días hará que el girasol andaluz ronde este año los 1.100 kilos por hectárea plantada, lo que supone 5.000 kilos menos de lo que se genera de media.
Según ha explicado a Efeagro el responsable de Productos Transformados de la COAG en Andalucía, Diego Bellido, el desarrollo del cultivo “es muy variable según las distintas zonas y fechas de siembra” y se observan zonas donde "las inflorescencias están completamente desplegadas", mientras que en otras, "donde están a la altura de la rodilla, hay varias hojas abiertas y los entrenudos alargándose”.
Ha concretado que, debido al aumento de temperaturas, “el crecimiento se ha acelerado”, aunque este año se ha contado con el problema de que “se ha sembrado muy tarde el girasol, de modo que hay cultivos muy tardíos, porque muy pocos fueron los que se sembraron temprano por el tema de la lluvia”, con lo que los primeros que se plantaron “el calor los ha pillado con mucho más cuerpo, mucho más desarrollado, y las calores no le afectan igual que al tardío”.
Se calcula que cada hectárea dará en torno a 1.100 kilos de producto, “cuando una producción media está en torno a los 1.600 kilos”, que sería mayor si se hubiese cumplido con la norma habitual de plantar en el mes de marzo, “lo que mucha gente no hizo por las intensas lluvias que se vivieron en esos días”.
Bellido ha concretado que la superficie de girasol en Andalucía para la campaña de 2025 ronda las 195.000 hectáreas, con una subida del 2 o el 3 % respecto a 2024, cuando se llegó a 194.043, y aumenta por primera vez con respecto a la media de los últimos años, ya que las 194.043 hectáreas de 2024 fueron 203.442 en 2023, y ese año tuvieron una bajada del 8 % en comparación con la media de 2019-2022.
A nivel nacional, la superficie es similar a la de 2024, con 745.000 hectáreas, que produjeron 850.000 toneladas de producto, mientras que en Andalucía se recogieron 1.379 kilos por hectárea de media.
La provincia de Sevilla vuelve a ser la andaluza con más producción, con 95.980 hectáreas en 2024 que han llegado este año a unas 97.000.