Una investigación liderada por la Universidad de Zaragoza ha demostrado que es posible formular vacunas contra la lengua azul ovina sin aluminio y con menor riesgo de efectos secundarios en el ganado.
El estudio, desarrollado durante más de tres años por un equipo multidisciplinar coordinado desde el Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2, centro mixto UNIZAR-CITA), confirma que los nuevos adyuvantes evaluados —nanopartículas de apatita biomimética y tirosina microcristalina— son tan eficaces como el aluminio, pero sin provocar reacciones inflamatorias severas.
Los resultados se han publicado este mes de julio en la revista científica 'ACS Applied Materials and Interfaces', como informa este lunes la institución académica.
La investigación ha estado encabezada por el catedrático del Departamento de Patología Animal de la Universidad de Zaragoza Lluís Luján, en colaboración con expertos del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA, CSIC-UNIZAR), entre otras instituciones.
Su objetivo ha sido responder a una preocupación del sector ganadero como es la aparición de efectos secundarios tras la vacunación, especialmente tras los episodios registrados a partir de 2008, cuando varias campañas obligatorias contra el virus de la lengua azul provocaron síndromes postvacunales graves en el ganado ovino.
Las vacunas requieren adyuvantes para reforzar la respuesta inmunitaria, pero las sales de aluminio, que se utilizan desde hace casi un siglo, nunca han sido sometidas a las actuales exigencias de seguridad y toxicidad.
En esta investigación, se compararon tres formulaciones con virus inactivado: una con aluminio, otra con nanopartículas de apatita, otra con tirosina microcristalina y una adicional sin ningún adyuvante.
Los resultados demostraron que todos los grupos vacunados desarrollaron una respuesta inmunitaria frente al virus de la lengua azul, incluso el que no recibió ningún adyuvante.
Solo en los animales vacunados con aluminio se detectaron lesiones inflamatorias crónicas persistentes en el punto de inyección, con aparición de nódulos subcutáneos conocidos como granulomas, reacciones que no se observaron en ninguno de los otros grupos, lo que refuerza la seguridad de los adyuvantes alternativos.
"El estudio demuestra que es posible utilizar formulaciones más seguras y eficaces, sin aluminio, en vacunas ovinas", subraya el equipo investigador, que incide en la vía prometedora que se abre con esta vacuna no solo para el control del virus de la lengua azul, sino también para la prevención de otras enfermedades animales.
Además, avanzan que los hallazgos podrían tener implicaciones futuras en la vacunación de otras especies e incluso en medicina humana.
El trabajo refuerza la apuesta por una sanidad animal más segura, eficaz y sostenible desde la investigación pública y con vocación de aplicabilidad práctica.