La lengua azul sigue extendiéndose por España durante la presente temporada de actividad vectorial, aumentando la preocupación de los ganaderos al haber aparecido también en Baleares.
Desde el 1 de abril, los laboratorios regionales y el Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete han confirmado la presencia de la enfermedad en gran parte del territorio nacional, con focos en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid, Castilla y León, Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Murcia, Baleares y Aragón, entre otras comunidades.
Desde la última actualización realizada el 2/09/2025, se han detectado nuevos focos en las provincias de La Coruña S8 y Huesca S3.
Adicionalmente, los Servicios Veterinarios Oficiales de las Islas Baleares han notificado la detección de un foco de serotipo 3 del virus de la lengua azul en el municipio de Bunyola, en la isla de Mallorca. Baleares mantiene actualmente un programa de erradicación frente a la lengua azul (por la circulación detectada la pasada temporada del serotipo 8), que ha procedido a ampliar al serotipo 3 en la isla de Mallorca.
Los serotipos implicados son el 1, 3 y 8, a los que se suma el 4 como de riesgo, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
El MAPA recuerda que la vacunación es la herramienta más eficaz para prevenir la morbilidad y mortalidad en el ganado, especialmente en el ovino, que es la especie más susceptible a la enfermedad clínica.
Además, subraya que inmunizar frente a los serotipos en circulación no solo reduce los daños en las explotaciones, sino que también facilita los movimientos comerciales de animales hacia otros países.
En esta misma línea, desde Asaja se considera importante un "plan de vacunación urgente" y mayores fondos para afrontar una enfermedad que está "provocando importantes pérdidas económicas en las explotaciones ganaderas".
La organización agraria alerta de que "los daños se acumulan e incrementan por la circulación de distintos serotipos del virus". "No sólo hablamos de la muerte de animales, también de abortos, infertilidad y pérdida de productividad. A ello se suman los costes derivados de tratamientos y medicamentos que deben asumir directamente los ganaderos", añade.
De ahí que para Asaja sea fundamental que las compensaciones contemplen también el lucro cesante, ya que la reducción de leche y carne, la pérdida de animales y los futuros costes de reposición ponen en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones.
Igualmente, Asaja subraya que "se deben de evitar agravios comparativos" entre comunidades autónomas, por lo que se deben habilitar fondos suficientes en todas las regiones afectadas.
Otro asunto central para el sector es la gratuidad y la disponibilidad inmediata de las vacunas, tal y como han anunciado algunas administraciones regionales. Asaja recuerda que nos encontramos en los meses de mayor incidencia del vector por las altas temperaturas y que, de no actuar con rapidez, la enfermedad seguirá propagándose.
Por ello, la organización agraria insiste en la necesidad de "aplicar un plan de vacunación específico para las comarcas más afectadas tan pronto como sea posible".
Para Asaja, la situación epidemiológica actual demuestra que "es el momento de apostar con firmeza por la sanidad animal si queremos garantizar el futuro de la ganadería en nuestro país".
Al respecto, señala que "el reforzamiento de la prevención, con la vacunación como pilar básico, es la vía más eficaz para proteger la cabaña ganadera y asegurar la continuidad de un sector esencial para la economía y el medio rural.
El Ministerio recuerda que este mapa representa la situación epidemiológica, sin olvidar que todo el país se encuentra sin estatus sanitario al no contar en la actualidad con programa de control y erradicación, a excepción de las Islas Baleares que cuenta con programa de control y erradicación, y las Islas Canarias que tienen estatus de libre de la enfermedad.
UNIÓN DE UNIONES
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos (UdU), ante los nuevos focos de lengua azul que se están dando en distintos territorios a nivel estatal, hace un llamamiento a las CC.AA para que no retiren su apoyo a la vacunación y, con la ayuda del Ministerio, ayuden a los ganaderos a combatir esta enfermedad.
Unión de Uniones, tras haber hecho una comparativa respecto al año precedente, admite que, a priori, la vacunación estaría teniendo un impacto positivo pues en los nuevos focos no ha habido ninguno de serotipo 4.
Esta fue la vacuna más suministrada llegando a casi un 90% del ganado, frente, por ejemplo, a un máximo del 25% en ovino en el serotipo 1. En este sentido, a fecha de 15 de septiembre, en el territorio peninsular, se han detectado focos de lengua azul de los serotipos 1, 3 y 8.
La organización viene pidiendo a las CC.AA que mantengan un nivel de apoyo al sector igual al año pasado, económico e institucional, en el suministro de vacunas.
Algunos territorios, como Castilla-La Mancha, con un potente sector ovino, acaba de anunciar que financiará la vacunación al 100%, medida que UdU considera que "llega tarde", cuando hay muchos otros territorios que han mantenido esa opción desde un primer momento, lo que habría limitado la protección de los rebaños y además ha generado un gran coste extra para los ganaderos que, además, estarían "padeciendo los estragos" de la enfermedad en su explotación.
Además, Unión de Uniones pide al MAPA que trabaje, junto con las consejerías, fomente la elaboración de una vacuna polivalente segura y efectiva que pueda servir para todos los serotipos.
La organización insta también a que en todos los territorios, puedan ser los veterinarios de las ganaderías y de las Agrupaciones de Defensa Sanitaria quienes suministren las vacunas en lugar de estar esperando a los de la administración o empresas a su cargo que, en muchos casos, están desbordados.
Desde el MAPA se ha informado de que se ha acordado reforzar la labor de concienciación de los ganaderos en favor a la vacunación. En este sentido, Unión de Uniones considera que es muy importante trasladar qué se puede esperar de las vacunas, ya que, en muchos casos, si bien no impiden la enfermedad, sí conseguirían reducir la viremia y la duración de la misma, así como la severidad de los síntomas clínicos y por lo tanto las pérdidas.
Asimismo, urge al MAPA y a las CC.AA a identificar las razones que limitan a los ganaderos a la vacunación y buscar las soluciones para solventarlo (gratuidad de las vacunas, posibilidad de vacunación por el veterinario de la granja/ADS en todos los territorios, información sobre el potencial de las vacunas, compensaciones por pérdidas pese a la vacunación…)
“Hay que tomarse en serio esto. A las ganaderías causa un gran perjuicio, tanto material como inmaterial. Por no hablar de que las pérdidas económicas no están compensadas en ningún caso”, comentan desde la organización. “Estamos esperando a que el nuevo director general de sanidad animal tenga a bien ponerse a la obra. No puede ser la parálisis por el análisis”, añaden.
Unión de Uniones recuerda que la lengua azul es una enfermedad vírica que afecta principalmente a ovino y vacuno, pero en ningún caso afecta al hombre, por lo que el consumo de carne y leche es totalmente seguro.