Tras el anuncio de Azucarera de cerrar su planta en La Bañeza (León) para dejar las instalaciones de Toro (Zamora) como la única planta molturadora en Castilla y León, muchas formaciones políticas se han mostrado perplejas si se tiene en cuenta que la provincia de León es la mayor productora de remolacha.
No así los sindicatos agrarios provinciales, que de manera cauta y menos pública han afirmado que se veía venir tras el anuncio del expediente regulación de empleo realizado la semana pasada por la multinacional británica AB Foods, propietaria de Azucarera, y también de la cadena textil Primark, en todas sus plantas españolas.
El mercado se resiente
Han justificado esa decisión en que el deterioro en las condiciones de mercado han demostrado que la base de costes es estructuralmente demasiado elevada, una situación que suponía "una revisión operativa que está evaluando una serie de escenarios para reestructurar nuestro negocio en España".
Tanto el Ayuntamiento de La Bañeza, como la Diputación, formaciones políticas y los sindicatos agrarios han recordado León es la mayor productora de remolacha del país, por tradición y superficie cultivada, gracias a las multimillonarias inversiones en los nuevos regadíos y la modernización de los ya existentes.
Fuentes cercanas al sector tanto del sector azucarero como de las organizaciones profesionales agrarias han coincidido, sin embargo, en que las nuevas condiciones de contratación ofrecidas por Azucarera a los agricultores el pasado febrero ya supusieron una mala noticia al sector al reducir considerablemente las ofertadas otros años.
Rebajas
Esa rebaja de las condiciones de contratación ha tenido un impacto directo en la superficie sembrada en la provincia, pasando de las 10.000 hectáreas de la pasada campaña a poco más de las 6.000 de la presente.
Es un cultivo que ya de por sí tiene poco margen de rentabilidad y que con el cierre de la planta de La Bañeza tendrá que asumir más costes de transporte, reduciéndolo todavía aún más.
En este sentido, el secretario general de ASAJA León, José Antonio Turrado, ha destacado que si se quiere mantener el cultivo de la remolacha en la provincia no se puede computar el incremento del costo del transporte del agricultor, advirtiendo que en León "no estamos para perder cultivos" al quedar cada vez menos alternativas rentables.
Sobre la decisión de cerrar La Bañeza y mantener la molturación de Toro y la actividad industrial como refinería de la planta de Miranda de Ebro (Burgos), desde el sector productor se destaca que tiene su razón de ser con arreglo al equilibrio que se mantendría con Acor, la otra empresa cooperativa remolachera en Castilla y León.
Distancias
El cierre de Toro hubiese supuesto, según las mismas fuentes, una fuga de los remolacheros a la cooperativa vallisoletana con una planta molturadora más cercana a las superficies de siembra de remolacha en la provincia de Zamora.
Asimismo, los nuevos regadíos en la provincia de León han hecho trasladar gran parte de la producción de remolacha de León a la comarca de Los Payuelos, con una equidistancia entre la planta de Toro y Zamora "no muy significativa en muchos de los casos".
A estas situaciones de localización del cultivo y de equilibrio industrial se suma la conexión por ferrocarril de la planta de Toro, lo que reduce considerablemente la base de costes de la industria, precisamente una de las causas esgrimida por AB Foods para reestructurar su negocio en España.