La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) en la comunidad murciana ha reclamado una mayor protección del modelo de explotación profesional tradicional frente a los grandes fondos de inversión que están absorbiendo fincas pequeñas y medianas.
Su presidente, José Miguel Marín, ha dicho que el sistema “de agricultura y ganadería que nos ha traído hasta aquí sustenta el 70 % del territorio rural, en una difícil situación en la que puede haber un punto de no retorno”, sobre todo en la actividad principal en las comarcas de secano del Noroeste y el Altiplano, pero también en algunas áreas de regadío.
La compra por grandes empresas es “legal”, pero “cada vez que avanza este modelo, hay un agricultor que desaparece”, pues si no tiene relevo generacional y hay una normativa imposible de cumplir y un problema de rentabilidad, al final cederá su explotación.
La patronal es consciente de que no se podrán reponer todas las jubilaciones, “por demografía y por voluntad de los jóvenes”, que requerirían una formación adecuada actualizada que deje atrás las regladas que actualmente han quedado obsoletas.
En la Unión Europea se ha presentado una estrategia de relevo generacional que “suena muy bien”, pero en paralelo se está abordando un notable recorte de la Política Agraria Común, por lo que con menos fondos “difícilmente se podrán conseguir aquellos objetivos”.
En ese marco de caída de los fondos de entre un 22 y un 30 por ciento, ha considerado que habrá que “priorizar a los destinatarios” de las ayudas y dirigirlas a ese modelo de explotación profesional tradicional para garantizar su mantenimiento.
Las medidas para el relevo impulsadas pro el Gobierno murciano son a su juicio "insuficientes”, por lo que ha reclamado “crear un estatus para los jóvenes agricultores, un espacio específico” con un enfoque multidisciplinar e integral.
Ha subrayado que el campo tiene un problema de mano de obra, por lo que ha pedido un mayor impulso para incorporar a inmigrantes.
En esta línea, ha reivindicado avanzar en la digitalización del campo tanto para suplir falta de mano de obra como para conseguir mayor productividad.