Unión de Uniones alerta de la subida del coste de los fertilizantes por gravamen europeo

Maquinaria agrícola (Foto Unión de Uniones)
photo_camera Maquinaria agrícola (Foto Unión de Uniones)

La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha alertado de la subida del coste de los fertilizantes de unos 40 euros por hectárea desde el próximo 1 de enero por la aplicación del mecanismo europeo de ajuste de carbono en frontera. 

La Comisión Europea ha publicado una nueva documentación para desarrollar dicho mecanismo, si bien la organización agraria ha advertido este martes de que faltan aspectos clave por resolver y, si no se introducen medidas correctoras, los fertilizantes se encarecerán. 

Entre los aspectos pendientes están la metodología definitiva de cálculo de las emisiones incorporadas en los fertilizantes, el sistema de verificación y certificación de los datos declarados por los importadores, el precio efectivo de los certificados vinculado al mercado del carbono y la posible introducción de medidas compensatorias o correctoras para el sector agrario. 

"Apoyamos la transición climática, pero no a costa de agricultores y ganaderos", ha asegurado Unión de Uniones en un comunicado en el que ha señalado que el nuevo gravamen europeo puede suponer sobrecostes adicionales de entre 40 y 100 euros por hectárea, dependiendo del cultivo y del nivel de fertilización.

El mecanismo de ajuste de carbono en frontera (CBAM) pretende gravar las importaciones de productos intensivos en carbono procedentes de terceros países para evitar la fuga de emisiones y garantizar una competencia más equitativa con la producción europea.

Entre los sectores incluidos se encuentran los fertilizantes, un insumo esencial para la agricultura que ya ha registrado incrementos de precio en los últimos años y representan entre el 15 % y el 30 % de los costes de producción, según Unión de Uniones. 

En general, el impacto para los agricultores puede ir de 1.500 a 6.000 millones de euros anuales, en un contexto en el que las explotaciones ya afrontan una fuerte presión de costes, por lo que la organización ha pedido que no se aplique el mecanismo "hasta que se garantice la plena previsibilidad de los costes".