La crisis fitosanitaria provocada por una plaga de diversas especies de la familia Aphididae (pulgón) amenaza miles hectáreas en el Sureste español, que no cuenta con fitosanitarios efectivos para hacerle frente.
Esto ha causado una vulnerabilidad técnica crítica por la desaparición de materias activas del catálogo de la Unión Europea.
La situación apunta a la necesaria coordinación urgente entre los gobiernos autonómicos y el sector productor para presionar al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en busca de herramientas químicas que frenen una plaga que amenaza con desestabilizar el suministro hortofrutícola europeo.
La provincia de Almería actúa actualmente como el epicentro de la plaga. Los datos recabados por las asociaciones de productores y la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía indican que, a fecha de 3 de marzo de 2026, la plaga de pulgón ha destruido ya más de 2.000 hectáreas de cultivos estratégicos.
El ritmo de avance del insecto es tan agresivo que las autoridades estiman la pérdida adicional de entre 200 y 250 hectáreas semanales, las cuales deben ser arrancadas de forma preventiva para intentar crear cordones sanitarios que protejan las fincas colindantes y eviten una propagación incontrolable a toda la provincia.
La incidencia de la plaga no es uniforme, pero su severidad en el Levante almeriense es crítica, afectando ya a entre el 60% y el 70% de la superficie de producción total de esta comarca.
La preocupación institucional ha sido manifestada directamente por Ramón Fernández-Pacheco, consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, quien ha señalado que los daños son, en muchos casos, irreparables y que la viabilidad de la actual campaña de primavera, esencial para el balance económico anual de miles de familias, está en jaque.
El sector advierte que, de mantenerse esta inercia, la cifra de hectáreas afectadas podría superar las 10.000 en el corto plazo, lo que supondría un colapso productivo sin precedentes en la horticultura intensiva bajo plástico y al aire libre.
Los cultivos más perjudicados son aquellos pertenecientes al género Brassica, incluyendo el brócoli, así como las hortalizas de hoja verde como la lechuga, el apio, las espinacas y la col china.
Además, se ha reportado una afectación significativa en los cítricos, particularmente en plantaciones de naranja y mandarina, donde el pulgón no solo debilita el árbol mediante la succión masiva de savia, sino que compromete la calidad comercial del fruto mediante la secreción de melaza y la posterior aparición de hongos.
Las consejerías de Agricultura de Andalucía, Región de Murcia y Comunidad Valenciana han remitido una carta conjunta al ministro Luis Planas solicitando “una reunión urgente y la adopción de soluciones excepcionales”, expresó la consejera.
Esto pasaría por lograr que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) conceda la autorización excepcional del Spirotetramat al 10%.
El Spirotetramat es un insecticida de sistemia doble (ambimóvil). Su capacidad para circular tanto por el xilema como por el floema le permite alcanzar los tejidos de crecimiento más jóvenes, donde el pulgón se refugia y multiplica.
Países competidores directos como Francia, Italia, Alemania, Portugal y Grecia, ya han autorizado su uso. Negar esta herramienta a los productores españoles supone un agravio comparativo que condena a la agricultura frente a las importaciones de terceros países.
Región de Murcia
En la Región de Murcia, la situación guarda paralelismos alarmantes con la crisis almeriense. La plaga ha colonizado cientos de hectáreas en las comarcas del Valle del Guadalentín, el Campo de Cartagena y la zona de Lorca.
Los agricultores murcianos han expresado su temor ante la posible pérdida de mercados internacionales frente a competidores directos como Italia o Portugal, que ya cuentan con autorizaciones para productos fitosanitarios más eficaces.
Sara Rubira, consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, ha enfatizado la necesidad de una acción conjunta de las tres regiones que conforman el principal polo de producción hortofrutícola de Europa.
Según Rubira, Murcia, Almería y la Comunidad Valenciana generan conjuntamente el 42,5% del Valor Añadido Bruto (VAB) agrario de España, lo que convierte la resolución de esta plaga en un asunto de seguridad nacional y estabilidad económica.
La consejera ha recordado que el sector ya venía debilitado por fenómenos meteorológicos previos, como la DANA 'Alice', que dejó pérdidas superiores a los 1,5 millones de euros en la región, reduciendo la resiliencia de los cultivos frente a ataques bióticos.
La problemática se agrava por el hecho de que, además del pulgón, los agricultores murcianos están lidiando con la aparición simultánea de otras plagas y enfermedades fúngicas como el mildiu y la mosca blanca, para las cuales tampoco disponen de un catálogo de soluciones químicas lo suficientemente robusto tras las recientes prohibiciones de la Unión Europea.
Consecuencias cualitativas: Más allá del campo
La plaga no solo reduce la cantidad de producto, sino que destruye su calidad comercial. La excreción de melaza por parte del pulgón favorece la aparición del hongo de la negrilla (Capnodium sp.), que inhabilita los frutos para la exportación de primera categoría.
Además, el riesgo de transmisión de virosis —como la clorosis nervial amarilla en cítricos o el virus del amarilleo en cucurbitáceas— convierte esta plaga en un vector de destrucción a largo plazo para las fincas.
Llamamiento a la acción institucional
El sector agrario pide al ministro de Agricultura, Luis Planas, que vaya más allá de las promesas biotecnológicas a largo plazo y ofrecezca soluciones inmediatas. Por ello, consideran que la creación de una mesa de trabajo técnica extraordinaria entre el Ministerio y las Comunidades Autónomas es inaplazable.
De la agilidad de la respuesta administrativa en los próximos días dependerá que las miles fe hectáreas amenazadas sigan siendo el motor económico del Sureste y el Levante español o se conviertan en una pérdida histórica irreversible.
RESUMEN EN CÍFRAS:
Impacto Económico Estimado (Marzo 2026):
-Coste estimado por hectárea arrancada: Unos15.000 euros en gastos operativos perdidos.
-Superficie en riesgo inmediato: Al menos 10.000 hectáreas en el sureste español.
-Pérdidas transversales: El sector ya arrastra el impacto de la DANA 'Alice', lo que sitúa a muchas explotaciones al borde de la quiebra técnica.
-La demanda técnica: Autorización excepcional del Spirotetramat