El Gobierno espera conocer la sentencia del Supremo para decidir sobre reglas del trasvase

Pascual y Yáñez comprueban los avances en la reparación de las compuertas y del aliviadero de la presa de Cazalegas, en Toledo (Foto Confederación Hidrográfica del Tajo)
photo_camera Pascual y Yáñez comprueban los avances en la reparación de las compuertas y del aliviadero de la presa de Cazalegas, en Toledo (Foto Confederación Hidrográfica del Tajo)

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) quiere trabajar con “seguridad jurídica” y está esperando la resolución del Tribunal Supremo sobre el recurso presentado por el sindicato de regantes del Tajo-Segura sobre los planes hidrológicos para poner en marcha el procedimiento de modificación de las reglas de explotación del trasvase.

Lo ha dicho este miércoles, en declaraciones a los periodistas junto al embalse de Cazalegas (Toledo), la directora general del agua del Miteco, María Dolores Pascual, quien ha visitado junto al presidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), Antonio Yáñez, las actuaciones de emergencia para reparar las compuertas de la presa.

Pascual ha dicho que el ministerio quiere trabajar con “seguridad jurídica” y espera la resolución del recurso presentado por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura para modificar las reglas de explotación del trasvase y ha defendido que los caudales ecológicos “están garantizados”.

Ha recordado que el Tribunal Supremo ha resuelto los recursos “de una manera favorable a las tesis del ministerio, avalando la conformidad del ordenamiento jurídico del plan hidrológico del Tajo” y ha añadido que el fallo del Tribunal Supremo se conocerá pronto porque ya se ha reunido para debatir el tema.

La directora general ha asegurado que los caudales ecológicos "se han cumplido desde el momento en que el Tribunal Supremo acordó la obligación de su cumplimiento", y en la misma línea se ha expresado Yáñez.

Pascual también ha dicho que las reglas de explotación están orientadas a llegar a un "equilibrio" entre las garantías de la cuenca del Tajo y las garantías de los usos de las cuencas receptoras del trasvase, que dependen de los caudales trasvasados.