El contenido de sodio de muchos alimentos procesados no ha disminuido, según un estudio

Investigadores del nivel de sodio en alimentos procesados (Foto UMH)
photo_camera Investigadores del nivel de sodio en alimentos procesados (Foto UMH)

Un estudio de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) señala que el contenido de sodio de muchos alimentos procesados de venta en España no ha disminuido en los últimos años, pese a los compromisos de salud pública para reducir su impacto en las enfermedades cardiovasculares.

La ingesta elevada de sodio es uno de los principales factores de riesgo modificables para la hipertensión arterial y las enfermedades cardiovasculares, responsables de una parte sustancial de la mortalidad en España y en el mundo. 

"El exceso de consumo de sodio proviene mayoritariamente de los alimentos procesados y no tanto de la sal añadida durante la preparación doméstica, por lo que una de las estrategias de salud pública propuestas era reducir el sodio en los productos de supermercado", ha explicado la profesora de Nutrición y Bromatología de la UMH Ana Belén Ropero, líder del trabajo.

En este contexto, el Grupo Badali de la UMH ha comprobado si los alimentos procesados que se venden en España han reducido realmente su contenido de sodio en los últimos años, a raíz del compromiso del país con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para disminuir el consumo de sal en la población en un 30 % antes de 2026.

El estudio, publicado en "European Journal of Nutrition", analiza más de 6.000 productos alimentarios empaquetados disponibles en el mercado español entre los periodos 2017-2021 y 2022-2025. 

Así, se ha comparado la progresión del contenido de sodio en los productos que más contribuyen al consumo de sal en España: las carnes procesadas, el pan y los quesos.

También se han analizado otros tipos de alimentos que también suelen llevar sal añadida, como cereales de desayuno, verduras y legumbres en conserva, salsas, galletas y aperitivos.

Los resultados muestran que no se ha producido una reducción sustancial del sodio en los tipos de alimentos más importantes, ha informado la UMH en un comunicado. 

Por el contrario, según la misma fuente, "la carne procesada ha aumentado su contenido en más del 30 %" y "se han observado descensos de escasa relevancia nutricional en otros productos (galletas y aperitivos)". 

"Cualquiera puede identificar un producto con alto contenido de sodio mirando la tabla de información nutricional: si contiene más de 1 gramo de sal por cada 100 gramos de producto, sería excesivo y no recomendable", ha dicho la investigadora de la UMH y primera autora del trabajo, Manel C. Hadid, quien ha especificado que, para los líquidos, el criterio es de 0,25 gramos de sal por cada 100 mililitros de producto.

"Hasta ahora, se ha recomendado a los fabricantes que reduzcan el contenido de sal en los alimentos. Sin embargo, sin intervenciones regulatorias que obliguen a reducir la sal, es poco probable que se produzca una disminución real de los problemas de salud", ha apuntado la profesora de Nutrición y Bromatología de la UMH Marta Beltrá, también primera contribuyente al estudio. 

Para la investigación se ha utilizado la base de datos Badali, una herramienta desarrollada en la UMH para el estudio de la composición nutricional de alimentos comercializados en España.