El sector del porcino, vino y aceite de oliva serían los más beneficiados por el uso de técnicas de edición genética como el "Crispr", según ha indicado el catedrático de Biotecnología de la Universidad Politécnica de Valencia y vicedirector del Instituto de Biología Molecular, José Miguel Mulet.
El experto ha destacado este miércoles, durante su comparecencia en la Comisión de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Senado, las ventajas del uso de la tecnología de edición genética "Crispr", a la vez que ha lamentado la postura "restrictiva" de la Unión Europea (EU) en este campo.
Mulet ha asistido para dar cuenta sobre las nuevas técnicas de mejora genética que ahora mismo se están debatiendo en Europa y el impacto que tendrían sobre la agricultura y la ganadería española.
"El ser humano lleva modificando las plantas y animales desde el neolítico", ha comenzado explicando, por lo que en la actualidad es "necesario" contar con marco legal para utilizar este tipo de herramientas con "transparencia".
Según ha precisado, el "Crispr" es un sistema que utilizan las bacterias para defenderse de los virus, de esta forma, "incorporan información genética del virus y tienen un sistema, el denominado 'Crispr' que les permite identificar una secuencia muy concreta y cortarlo".
Este tipo de edición "permite hacer modificaciones localizadas, de forma muy rápida y que las nuevas variedades se produzcan de manera quirúrgica y precisa y no aleatoria", ha añadido.
Uso en porcino, vino y aceite
El uso de esta herramienta de edición genética puede beneficiar, sobre todo, al sector del porcino, del vino y del aceite de oliva.
En el caso de este primero, permite modificar el porcentaje de grasa grasas de nuevas razas de ibérico, mientras que en el vino se están desarrollando cepas de resistentes a hongos y en el aceite de oliva podría ayudar a combatir el virus de la Xylella.
Mulet ha urgido a la Unión Europea a legislar para crear un marco legal "transparente" sobre el uso de esta herramientas ya que son muchos los países que ya lo utilizan, como el caso de Reino Unido, que comenzó a aplicarlo al salir de la Unión, ha advertido.
Los diferentes partidos políticos que han asistido a la Comisión en el Senado han compartido la necesidad de avanzar en el uso de tecnologías que permitan mejorar la producción agraria.