La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) ha considerado este martes que la nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) genera "más presión" económica en unas explotaciones agrícolas y ganaderas que ya operan, a su juicio, con unos "márgenes mínimos".
En un comunicado, la organización agraria ha indicado que la nueva subida del SMI hasta los 1.221 euros confirma "una política alejada de la realidad del campo" en un contexto en el que los precios en origen "siguen congelados" y las explotaciones están en "pérdidas".
"En apenas ocho años, el salario mínimo ha pasado de 735 euros a 1.221 euros por trabajador. Pero el impacto real va mucho más allá de esa cifra", ha señalado la organización.
Según sus datos, cada trabajador supone hoy para una empresa agraria un coste aproximado de 1.989 euros al mes en nómina, una carga que se suma a un "escenario de pérdidas" en "buena parte" de los sectores productivos.
Mientras los costes laborales suben "reiteradamente", los precios que reciben agricultores y ganaderos en origen "siguen siendo los mismos", ha lamentado la organización.
Por último, la organización ha alertado sobre los efectos de "impedir" la compensación y absorción en convenios colectivos, lo que supondría, a su juicio, un aumento adicional de costes.