Los trabajadores de la planta de Azucarera en Benavente (Zamora) aprobaron el pasado jueves el preacuerdo alcanzado anoche para el Expediente de Extinción de Empleo (ERE), que supone 194 despidos, el cierre de La Bañeza y una apuesta por las salidas voluntarias y traslados a Miranda de Ebro (Burgos), Toro (Zamora) y Jerez de la Frontera (Cádiz).
El presidente del comité intercentros, Federico Muñoz, ha explicado a Efeagro que a la asamblea de este mediodía, la segunda del día tras la convocada por la mañana en La Bañeza, han acudido 70 trabajadores, de los cuales, 66 han votado a favor del preacuerdo, 2 en contra y otros 2 se han abstenido.
La siguiente reunión para explicar las condiciones del preacuerdo, y someterlo a la votación de la plantilla, tendrá lugar este viernes, en Miranda de Ebro, donde finalmente se ha limitado a 13 el número de despidos, de los 50 iniciales, con 37 recolocaciones, tras la decisión de la empresa de reducir la actividad.
A continuación llegarán las asambleas de Barcelona, el 30 de junio; Toro, el 1 de julio; Jerez de la Frontera, el 2; y Madrid, el 3. Muñoz ha recordado que ese 3 de julio se deberá firmar el acuerdo del ERE, si se ha ratificado el preacuerdo por la plantilla, y en 15 días se pondrá nombre y apellidos a las salidas.
El presidente del comité intercentros ha insistido en que lo prioritario es evitar salidas traumáticas, de ahí que se haya negociado para conseguir unas condiciones en el ERE en las haya trabajadores a los que "le salga a cuenta irse", abriendo opciones del traslado a otras plantas.
En Castilla y León, el ERE afectará finalmente a unos 150 trabajadores, de los 194 a los que se ha conseguido bajar un expediente de extinción que inicialmente suponía 251 despidos, pero no se ha podido evitar el cierre de la fábrica de La Bañeza, con unos 120 trabajadores afectados.
Sí ha sido posible, ha explicado Muñoz, que se queden en la factoría 25 trabajadores para ocuparse por el momento de las tareas de desmontaje; también se ha conseguido reducir a 13 los despidos en Miranda, y en Toro, donde había previstos 26 despidos, hay intención de ampliar la plantilla dado que asumirá la actividad de molturación de toda la zona norte.
El preacuerdo recoge indemnizaciones de 29 días por año trabajado en la empresa con el límite de 24 meses y un complemento lineal a los fijos discontinuos despedidos de 200 euros por cada 365 días de trabajo efectivo.
También indemnizaciones alternativas por edad, de las que se podrán beneficiar los trabajadores a partir de los 58 años, y que prevé el pago de anualidades según tramos.
En cuanto a los traslados de trabajadores a los diferentes centros de trabajo, se prevé 3.000 euros por la mudanza y 18.000 euros netos por dietas (6.000 euros anuales durante tres años), para todos los traslados.
En el caso del traslado a la planta de Toro, se prevén 15.000 euros de indemnización y 300 euros al mes durante tres años de ayuda a la vivienda (46.800 euros en total).
En el caso de traslado a las plantas de Miranda y Jerez, se incrementan estas cantidades hasta los 20.000 euros de indemnización y 600 euros al mes durante tres años de ayuda a la vivienda (62.600 euros).
Federico Muñoz ha insistido en que el objetivo es que los 194 despidos previstos sean, en el máximo posible de casos, salidas voluntarias, de modo que se generen huecos para traslados, sobre todo de trabajadores de La Bañeza, y así garantizar que mantienen un empleo aunque sea en otra planta.