La defensa del trasvase Tajo-Segura ha concitado la unión de regantes, alcaldes, empresarios, universidad y vecinos en un mismo foro, denominado Mesa del Agua del Campo de Cartagena, que este jueves ha celebrado su reunión constituyente con la firma de un Manifiesto.
El texto rubricado exige que cualquier modificación en el uso del agua “se aborde como una cuestión de Estado, con un debate riguroso y basado en criterios científicos, y que no se adopten decisiones unilaterales sin antes garantizar alternativas viables para el regadío”.
La Mesa, convocada por la alcaldesa de Cartagena Noelia Arroyo a petición de los regantes, ha acordado instar al Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) a adoptar las decisiones para paralizar los cambios previstos en las reglas de explotación, cuya aplicación pondría a la agricultura de la comarca en “una situación crítica”, al reducir a la cuarta parte el agua de riego que mantiene 45.000 empleos directos y cerca del 60 % de la producción agraria de la Región.
Añade el Manifiesto que “la reducción del trasvase en la actualidad no tiene alternativa porque el agua desalada es insuficiente, inadecuada y más costosa” y que “el Campo de Cartagena no puede permitirse retroceder económica y socialmente, ni ver cómo se desmantela una estructura productiva esencial que fija población en las áreas rurales y evita procesos de desertificación”.
La reunión ha contado con la asistencia del presidente de Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena Manuel Martínez Madrid, del secretario general del Sindicato Central de Regantes (Scrats) José Ángel Pérez Abellán, y los alcaldes y alcaldesas de Cartagena, San Javier, Torre Pacheco, San Pedro del Pinatar, Pilar de la Horadada (Alicante), Los Alcázares, La Unión y Fuente Álamo.
También han acudido el rector de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), el presidente de la Cámara de Comercio, la presidenta de la patronal de la Comarca de Cartagena COEC, el presidente de la Autoridad Portuaria, el director general del Agua y el presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Cartagena y Comarca.
Tras la reunión, Arroyo ha subrayado que las instituciones de la comarca han respondido a la llamada de los agricultores y ha apelado al respaldo social para evitar un “desastre” en el campo y en la economía del sureste.
Por su parte, Manuel Martínez ha advertido de que las nuevas reglas de explotación del trasvase
solo permitirían transferir en un mes el volumen que actualmente se trasvasa en una semana, incluso en situaciones como la actual, con reservas suficientes y sin amenazas hidrológicas.
Según el presidente de los regantes, “si no se establece un plan alternativo, el campo se enfrentará a una situación sin retorno”, reiterando la necesidad de paralizar cualquier modificación hasta que existan “soluciones viables”.
El secretario general del Scrats ha lamentado que se estén cuestionando 100 hectómetros cúbicos cuando hay almacenados más de 9.485 hm3 en la cuenca del Tajo. Si no se detienen los recortes, “los pueblos de la comarca seguirán existiendo, pero no podremos reconocerlos”, ha vaticinado.
Los participantes en la reunión han advertido de las graves consecuencias de los recortes sobre el conjunto de la economía de los municipios del Campo de Cartagena. El alcalde de Torre Pacheco, Pedro Ángel Roca, ha avisado de que “puede cambiar la configuración de estos pueblos, y concretamente del mío, que está ligado al 100% a la agricultura”.
La presidenta de COEC, Ana Correa, ha apuntado que este “golpe a la agricultura” supone una amenaza también sobre la autonomía alimentaria, ya que “no estamos hablando solamente del cambio en la estructura organizativa y económica de la comarca o de la Región, sino hablando de país”.