La Mancomunidad de los Canales del Taibilla (MCT) ha restablecido el agua potable este martes en todos los municipios ribereños del Mar Menor afectados por la infiltración de lodo en canal de abastecimiento. Sin embargo, las pedanías interiores de Torre Pacheco y Murcia solo disponen de agua limpia, no apta para el consumo.
Más de 100.000 vecinos han estado diez días sin agua potable debido a la infiltración de lodo en un canal de abastecimiento debido a las intensas lluvias que dejó a su paso la dana ‘Alice’ los días 9 y 10 de octubre.
Las autoridades sanitarias han declarado primero la aptitud para el consumo humano del agua servida por la MCT al municipio de San Pedro del Pinatar y, unas horas después, a San Javier y Los Alcázares.
Todos estos municipios se abastecen a través del sistema de El Mirador, situado en el segmento del canal más afectado por la incidencia. En estos tres municipios ya se puede hacer un uso completo del agua, incluyendo la utilización para el consumo directo del grifo o la preparación de alimentos.
La Mancomunidad de los Canales del Taibilla ha dado por concluida la incidencia en el abastecimiento en estos tres grandes municipios, pero sigue trabajando para la restitución total de la normalidad en las pedanías de Torre Pacheco y Murcia que también resultaron afectadas por el episodio provocado por la dana.
Los trabajos llevados a cabo por la MCT para afrontar la magnitud de los daños como consecuencia del temporal han incluido la limpieza intensiva y desinfección de 20 kilómetros de canal, así como de diferentes depósitos como los de El Mirador y Roldán.
Desde la MCT han indicado que “diariamente se ha informado a los representantes de los ayuntamientos implicados y las autoridades sanitarias de cada una de las tareas que se iban realizando, a la vez que se han llevado a cabo también medidas de contingencia que permitieran paliar en la medida de lo posible las afecciones a la población”.
Los ayuntamientos ribereños afectados anunciaron que solicitarán indemnizaciones o compensaciones por los gastos extraordinarios asumidos durante la emergencia, como la compra y distribución de agua embotellada, la contratación de cubas o el refuerzo de personal, entre otros. También quieren que estas compensaciones sean extensivas a los vecinos y a las actividades económicas.