EN NOMBRE PROPIO

Díaz (Salimar): “Los desarrollos normativos nacionales y europeos han tenido cada vez menos en cuenta a la sal marina, la más natural por su origen y producción”

viernes, 10 de enero de 2020

Presidente salimar Gonzalo (foto agrodiario)


La sal marina tiene importantes beneficios para la salud, y es que tomarla en cantidades moderadas contribuye a un buen drenaje de toxinas, eleva la vitalidad, favorece el funcionamiento de los riñones, mejora la sexualidad y reconstituye huesos y pelo, entre otros. Además, a nivel mental y emocional, mejora la concentración y la capacidad de disfrutar. Así, cinco empresas españolas productoras de sal marina han creado la Asociación de Salinas Marinas (Salimar) para dar visibilidad al producto y su consumo responsable. En Agrodiario hemos querido conocer de cerca sus intereses gracias a su presidente, Gonzalo Díaz, en nuestra entrevista ‘En nombre propio’. 


¿Cuándo y por qué se creó la asociación?


Salimar nace en 2019 con la voluntad de las empresas españolas del sector de promocionar la producción de sal marina y defender los intereses colectivos de sus asociados. Un eje clave de la asociación es la puesta en valor de la sal marina frente a otras sales no marinas, asociándola con valores ecológicos, dada la capacidad inherente de las salinas marinas de crear ecosistemas naturales y sostenibles, y con el concepto de producto 100% natural y beneficioso para la salud, por su riqueza en minerales y oligoelementos imprescindibles para el organismo.


La segunda razón fundamental por el que se creó Salimar es la defensa de la sal marina ante organismos reguladores legislativos, no sólo nacionales sino también europeos e incluso internacionales. Más de la mitad de la sal producida en el mundo es marina, pero en Europa, en cambio, supone sólo el 5% del total frente a las sales de mina o las llamadas ‘vacuum’. Consideramos que, al menos a nivel europea, los desarrollos normativos de los últimos años han tenido cada vez menos en cuenta a la sal más natural que existe, no sólo por su origen, sino por su proceso de producción. Salimar tiene como objetivo salvaguardar los intereses de la sal marina, garantizando su competitividad y su participación en el mercado de una manera justa e igualitaria, teniendo presencia en los principales foros de debate y toma de decisiones que afectan al sector para guiar el marco de actuación en el desarrollo legislativo.


¿Qué empresas forman esta asociación?


De momento somos 5 asociados los que comenzamos esta andadura:

Salinera Española S.A, con salinas en Murcia e Ibiza.

Salinas de Levante, S.A, con salinas en Mallorca.

Infosa (Compañía Española de Investigación y Fomento Minero S.A), que tiene sus salinas en Tarragona.

Marítima de Sales, S.L, en Cádiz.

Bras del Port S.A, que está en Alicante.


¿Cómo se lleva a cabo el proceso de obtención de la sal marina?


A pesar de que todas las actividades que se llevan a cabo en una salina marina llevarían a pensar que somos “agricultores de sal”, desde hace mucho tiempo pertenecemos a la legislación minera. Hay que tener en cuenta que producimos el único mineral del mundo que se come, pero, al fin y al cabo, es un mineral. En nuestro caso, no dinamitamos el terreno ni cavamos grandes minas subterráneas para obtener nuestro producto, pero sí estamos considerados como actividad extractiva equivalente a las canteras a cielo abierto, como si la sal estuviese ahí y nosotros fuésemos arañándola de la tierra. Pero nada más lejos de la realidad. Nuestro proceso productivo es suave, lento y armonioso. El agua fluye por nuestros canales desde el mar y espera en grandes lagos a que el sol y el viento hagan su trabajo de evaporación. Los cristales de sal se forman en la superficie y se van depositando en el fondo. Desde que una gota entra del mar a las salinas hasta que se convierte en un grano de sal pasa un año. Una vez que la sal se ha acumulado formado una capa, la recogemos de la tierra, igual que se hace con cualquier producto agrícola que ha crecido fruto del mimo y cuidado del agricultor.


¿Cuáles son los beneficios de la sal marina? ¿Cuál es su composición?


La sal marina es un condimento alimentario formado fundamentalmente por cloruro de sodio, además, posee elementos y oligoelementos beneficiosos como magnesio y yodo. Se trata de un compuesto imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro organismo ya que es necesario para la transmisión de impulsos nerviosos, una actividad indispensable para la respuesta correcta de los músculos ante los estímulos. También ayuda a mantener el equilibrio de los líquidos corporales y controla la cantidad de agua corporal. En el caso de los deportistas de élite, sobre todo en aquellos que realizan grandes esfuerzos físicos de resistencia, la sal marina puede ser un aliado para reponer los minerales eliminados a través del sudor. Hace unos meses Rafa Nadal precisamente comentó que añadía un poco de sal al agua para evitar los calambres musculares.


Se trata de un mineral, por lo que es un producto 100% natural, obtenido a partir de la evaporación del agua del mar por acción del viento y el sol. Las salinas marinas, al generar extensos humedales para su producción, crean ecosistemas de gran valor ecológico en los que numerosas especies de aves, peces y plantas coexisten, creando una simbiosis industria-naturaleza única.


¿Qué tipos de usos pueden darse en la sal marina?


La sal marina es utilizada en un montón de aplicaciones. Por supuesto, la sal para alimentación directa, en salero o para cocinar, es el más conocido, pero hay otras muchas en las que juega un papel fundamental. En la industria alimentaria es fundamental para la realización de salazones, para curar jamones o como materia prima imprescindible para la industria conservera, entre otras muchas aplicaciones. También se utiliza para la producción de cloro a nivel industrial o para las piscinas que tengan electrocloración salina. Es un componente básico en la fabricación de detergentes y jabones o en muchas aplicaciones farmacéuticas. Por supuesto, es muy habitual su uso para el deshielo en las carreteras o para descalcificadores. Como puede observarse, la sal marina forma parte de nuestras vidas a todos los niveles. No sólo es fundamental para que nuestro organismo pueda funcionar correctamente, sino que es un elemento básico en casi todo lo que nos rodea.


¿Qué beneficios medioambientales proporcionan las sales marinas? ¿y para la salud?


En estos momentos que acaba de tener lugar la cumbre del clima se pone en valor empresas como las nuestras. Las salinas marinas generan un entorno maravilloso, lleno de vida. La producción de sal y el ecosistema natural que se desarrolla en las salinas conviven en perfecta simbiosis, hasta tal punto que una sin la otra no existiría.


Para la salud no sólo es beneficiosa, la sal marina es indispensable para la vida. Tiene un gran contenido en minerales y oligoelementos saludables y es necesaria para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Como en casi todo en la vida la virtud se encuentra en el justo medio. Tanto el exceso en el consumo de sal como el defecto del mismo son perjudiciales para la salud. Por eso, desde Salimar queremos defender su uso moderado, siguiendo las pautas que marca la OMS, evitando demonizar un alimento vital para nuestra supervivencia.


Salimar Aerea cosecha (foto agrodiario)



¿Cómo se encuentra en la actualidad la industria salinera en la zona mediterránea? ¿cómo han influido las lluvias de los últimos meses?


Lo cierto es que por desgracia sí que ha influido. No sólo por los daños materiales ocasionados por la DANA, que son importantes, también por la capacidad de producción de sal para la próxima cosecha. La producción de sal marina es fruto del resultado de un balance muy sencillo. La cantidad de agua de mar que el sol y el viento es capaz de evaporar menos la cantidad de agua dulce que cae en las salinas en forma de lluvia o en forma de rocío por la humedad que se condensa en el ambiente. Cuando llueve mucho, como ha sido el caso de los últimos meses, las cosechas suelen verse afectadas y se obtienen producciones inferiores a la media.


Uno de los objetivos de la asociación es mejorar las condiciones de trabajo de este sector, ¿en qué consisten esas mejoras?


En el sector de la sal marina nos encontramos que gran parte de las empresas son empresas familiares que perduran generación tras generación. Esto es imposible sin que la comunicación entre los propietarios y los trabajadores tengan una gran sintonía. En general no sólo se dan procesos sucesorios en la propiedad de la empresa, también en muchos casos hay puestos de trabajo que también pasan de padres a hijos. Existen casos en los que han convivido 3 generaciones de trabajadores en una misma empresa. Esto hace que el trabajador se sienta cómodo y seguro en la empresa y los propietarios tengan una gran confianza en la plantilla que saca adelante su empresa en el día a día. Dicho lo anterior, no debemos olvidar que las condiciones de trabajo que se dan en las salinas deben asegurar que el trabajador tiene unas garantías de seguridad laboral inmejorables. El trabajo en las salinas es duro y hay que garantizar que el trabajador cuente con herramientas y utensilios que garanticen una labor segura y productiva a la hora de recoger la sal.


Asimismo, facilitar el acceso a la formación de los trabajadores para mejorar el sector, ponerlo en valor y hacerlo atractivo. No debemos olvidar que las empresas compiten para obtener las mejores ventas en el mercado, pero también compiten a la hora de buscar, seleccionar y retener a los mejores trabajadores.


¿Cuál es el porcentaje de producción de sal marina en España a nivel europeo?


Aproximadamente el 40%. Producimos cerca de un millón de tonelada de los 2 – 2.5 millones que se producen en Europa.


¿Es difícil la exportación de este producto a mercados internacionales?


Es muy difícil la exportación. Es cierto que alguno de los asociados ha sabido moverse bien en este terreno y hay que felicitarle ya que la sal es un producto realmente barato en comparación con el precio que supone el transporte de la misma a mercados internacionales. Pero esto, a su vez, también es una barrera de entrada para competidores internacionales a nuestro mercado nacional.


¿Es suficiente la legislación que existe sobre esta industria?


En absoluto. Como en todos los sectores, la legislación está en constante cambio. Hasta ahora la sal marina no ha sido tratada justamente ante los organismos reguladores nacionales ni europeos. En Europa sólo el 5% de la sal que se produce es marina, frente a la sal de mina y ‘vacuum’ que representan el 95%. Esto ha hecho que no se le haya prestado la atención que merece. Ahora, gracias a Salimar, la sal marina tiene voz y presencia en España y también en Europa.


Por último, la asociación defiende los intereses a nivel nacional ¿en el futuro podrá ampliarse a Europa?


Por supuesto. Salimar ya trabaja para defender los intereses de toda la sal marina que se produce en Europa. Hoy en día es una asociación nacional, pero en los próximos años daremos los pasos necesarios para abrir nuestras puertas a cualquier productor de sal marina en Europa.


EN NOMBRE PROPIO


-Un libro o una película....Gladiator.

-Un color... el blanco de la sal.

-Un animal... el racional.

-Una afición… el cine y el deporte.

-Un deseo... sin duda, salud.

-Un día de la semana... todos cuentan.

-Una estación del año... cada una tiene su atractivo.

-Una comida.... Me encanta comer… de cada sitio su plato típico.

-Un destino.... Asturias.

-Un refrán... “Lo prometido es deuda”.

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