Industria Agroalimentaria

Auge de las alternativas vegetales aviva pugna entre sector cárnico y vegano

lunes, 16 de noviembre de 2020

Hamburguesa veggie vegetariana (Foto Pixabay)



El sector cárnico y los defensores del veganismo se encuentran inmersos en un cruce de reproches sin cuartel en redes sociales, soportes publicitarios y comunicados a la prensa, en un conflicto latente que se ha recrudecido conforme las llamadas "alternativas vegetales" van ganando terreno.


Los encendidos discursos de uno y otro lado han caldeado el ambiente hasta extremos poco habituales en la industria alimentaria española, con intercambio de acusaciones incluido esta misma semana a cuenta del bienestar animal, la salud y la sostenibilidad medioambiental.


Esta escalada se produce en un contexto marcado por el auge de los productos elaborados con proteína vegetal pero que imitan el sabor, la forma y la textura de la carne, un mercado que crece -y con fuerza- en todo el mundo.


A finales de octubre el debate llegó incluso al Parlamento Europeo, donde los eurodiputados rechazaron restringir en toda la región el uso de las denominaciones típicamente cárnicas como "hamburguesa", "salchicha", "filete", "escalope" o "burger" a los productos de origen animal, lo que hubiera supuesto la prohibición de utilizarlos en sus "imitadores" vegetales.


Esta protección, sin embargo, sí existe en España debido al Real Decreto 474/2014 por el que se aprueba la norma de calidad de los derivados cárnicos, y que limita de forma específica el uso de estos nombres a referencias de origen animal.


No obstante, se pueden encontrar productos a la venta que no respetan dicha normativa -algunos importados de países con otra legislación por ejemplo- e incluso desde el sector cárnico algunos critican que compartan espacio en el lineal del supermercado.


El asunto levanta ampollas también internamente entre ganaderos y la industria, ya que son muchas las grandes cárnicas a escala global que tienen una división especializada en estas alternativas vegetales ("plant based"), ante la pujanza de este mercado.


España no es una excepción: la murciana El Pozo ha sido la última en aterrizar en una categoría en la que ya estaban presentes tanto las catalanas Vall Companys (que ha apostado por esta vía con la creación incluso de una filial, Zyrcular Foods) y Noel, como Campofrío, con sede en Burgos.


Sus productos, no obstante, se dirigen fundamentalmente a un consumidor flexitariano, interesado en reducir la ingesta de carne pero no suprimirla al 100 %, y no tanto a vegetarianos y veganos.


"Mientras que para veganos y vegetarianos es una cuestión de ética evitar el consumo de carne, hay mucha gente que lo que le mueve más es la salud y el medioambiente y se hacen flexitarianos", explicaba recientemente la responsable del área internacional del Centro Tecnológico Alimentario de La Rioja (CTIC-CITA), Macarena Baylos.


"El porcentaje de veganos y vegetarianos en el mundo ronda el 11%, y el resto es un consumidor que puede convertirse en flexitariano. El nicho que se abre es brutal", defendió en un encuentro organizado por la patronal de la industria alimentaria (FIAB).


Un ejemplo es Cárnicas Serrano, una empresa mediana del sector cuyos responsables reconocieron esta misma semana en un foro que, dentro de esta categoría, prefieren centrarse en el cliente flexitariano, guiado por motivos de salud, y por ello han lanzado una hamburguesa de pollo con un 30 % de verduras asadas.


Eso sí, hay otras cárnicas, de menor tamaño, que no ven suya esta batalla porque creen que no choca con sus intereses en la producción de carne "premium", como también indicaron en ese mismo foro representantes de Grupo Miguel Vergara.


En España, una de las marcas más famosas dentro del mundo "veggie" es Heura, una "start up" que formó parte de la incubadora de empresas Lanzadera del presidente de Mercadona, Juan Roig, y que esta misma semana suscitó el debate con una lona publicitaria en Madrid bajo el lema: "Una hamburguesa de carne contamina más que tu coche. ¿Por qué no cambiar ahora nuestra forma de comer?".


La compañía -que utiliza soja para sus alternativas al pollo y la ternera- también ha incluido en su web polémicas afirmaciones, como que la industria ganadera es la principal causa del calentamiento global o que los productos cárnicos contienen hormonas y antibióticos.


Frente a su lema "La Revolución Está Servida", la plataforma "Carne y Salud" -impulsada por la mayoría de interprofesionales cárnicas- respondió con un "La Verdad Está Servida" para cuestionar dichas afirmaciones y destacar tanto las propiedades nutricionales de la carne como el esfuerzo medioambiental realizado por los ganaderos en los últimos años. 

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