Plagas

Una investigación descubre nuevas proteínas insecticidas para controlar plagas

martes, 21 de julio de 2020

Patata plaga pulguilla (Foto Estaciu00f3n fitopatolu00f3gica Areeiro Dip. Pontevedra MAPA)



El ingeniero técnico agrícola Mikel Domínguez Arrizabalaga ha descubierto durante una serie de nuevas proteínas con potencial insecticida de la bacteria Bacillus thuringiensis (Bt), un microorganismo utilizado como insecticida biológico para el control de plagas como la del escarabajo de la patata.


“Los resultados son científicamente relevantes, ya que podrían ser utilizados para el diseño de nuevas estrategias de control para plagas de insectos, especialmente frente a coleópteros. Su uso combinado con otras proteínas podría también ayudar a combatir la aparición de especies de insectos resistentes y formar parte de nuevos bioinsecticidas o plantas transgénicas”, ha asegurado el propio Domínguez.


Su hallazgo forma parte de la investigación de su tesis doctoral, realizada en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), que en una nota explica que el escarabajo de la patata es una de las plagas de insectos más importantes en el mundo, con pérdidas anuales, directas e indirectas, estimadas en miles de millones de dólares.


El éxito de este escarabajo es su facilidad para adaptarse, además de a su huésped habitual, a una amplia variedad de plantas solanáceas, y su capacidad para desarrollar rápidamente resistencias a diferentes insecticidas, tanto químicos como biológicos.


La tesis doctoral de Mikel Domínguez se ha centrado en el desarrollo de bioinsecticidas (basados en microorganismos entomopatógenos), una forma de proteger los cultivos más sostenible y respetuosa con el medio ambiente que el uso de insecticidas químicos.


Señala que "la bacteria Bacillus thurigiensis (Bt) constituye el ingrediente activo de más del 90% de los bioinsecticidas comercializados actualmente. Hasta el momento se han caracterizado más de 700 proteínas de Bt con actividad insecticida, aunque solo un número limitado de ellas es activa frente a escarabajos”.


El objetivo principal de la tesis doctoral fue buscar nuevas proteínas para aumentar la batería de toxinas de la bacteria Bt disponibles para el control de las plagas de coleópteros y, más concretamente, del escarabajo de la patata.


En el transcurso de su investigación, Mikel Domínguez localizó una proteína insecticida nueva, con una alta identidad a una ya descrita anteriormente, que presenta frente a esta última una serie de características más ventajosas para su comercialización como un nuevo bioinsecticida.


Por otro lado, durante la tesis también pudo identificar y caracterizar “dos familias de proteínas completamente nuevas, que se ha visto que pueden aumentar la toxicidad de otras proteínas con actividad en coleópteros”.


Más allá de la propia actividad que dichas proteínas tienen, este investigador hace hincapié en que “su uso combinado con otras proteínas insecticidas podría ayudar a combatir la aparición de especies de insectos resistentes, formando parte de nuevos bioinsecticidas o construyendo nuevas plantas transgénicas”.

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