EN NOMBRE PROPIO

Ojeda (Apromar): "La principal dificultad en la acuicultura es que el marco administrativo resulta excesivamente complejo y largo para tramitar una licencia que, a veces, ni se consigue"

viernes, 19 de marzo de 2021

Javier Ojeda Apromar



Apromar es la Asociación Empresarial de Acuicultura de España, cuyo objeto es la representación del sector empresarial de la acuicultura española, la prestación de servicios que contribuyan a mejorar la competitividad de sus asociados e impulsar comportamientos socialmente responsables para una acuicultura sostenible. En Agrodiario hemos entrevistado a su gerente, Javier Ojeda, en nuestra sección 'En nombre propio'.


¿Qué es la Asociación Empresarial de Acuicultura de España (Apromar) y cuál es su función?


La finalidad de la Asociación Empresarial de Acuicultura de España (Apromar) es promover una acuicultura sostenible, lo que supone tratar con las administraciones públicas para que las normativas europeas que se aplican a la acuicultura sean lo más idóneas y efectivas posibles. También realizamos acciones de comunicación para explicar a la sociedad que es la acuicultura, además de promover la innovación negociando convenios colectivos con los sindicatos o la cooperación internacional al desarrollo.


¿Quiénes forman parte de Apromar?


Actualmente, forman parte de Apromar la práctica totalidad de los productores españoles de peces marinos, criaderos de moluscos y de crustáceos, además de algas. Esto supone que nuestra asociación reúne a las empresas productoras de acuicultura de España, en las que se incluyen asociaciones regionales de estas empresas y también empresas de la cadena de valor, generalmente proveedoras de bienes o servicios.  


¿A cuántas personas emplea este sector en España? ¿Cuánto ha crecido el sector en los últimos cinco años?


Las estadísticas elaboradas anualmente por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) indican que el número de unidades de trabajo anual (UTA) en acuicultura en España en 2018 fue de 6.730, si bien esta cifra estuvo distribuida entre 18.587 personas. La mayor parte de estas, 9.978, fueron no asalariadas (autónomas), principalmente del subsector del mejillón. Le siguieron 4.080 operarios especializados, 3.087 operarios no especializado, 1.034 técnicos titulados superiores o medios, 351 administrativos y 57 personas con otras categorías profesionales.


En 2018, ha habido un incremento del 7 % en Unidades de Trabajo Anual pasando de 6.301 a 6.730 y un 15 % en total de personas pasando de un 16.151 en 2017 a 18.587 en 2018. La estimación de empleo indirecto asociado a las 18.587 personas trabajando en acuicultura fue de 46.467 puestos laborales.


Llevamos casi 20 años en los cuales el sector casi no ha crecido, aunque tuvo un crecimiento importante entre los años 60 y 90, sobre todo en acuicultura de aguadulce y con el mejillón o los peces marinos. Sin embargo, a partir del año 2000 el crecimiento se estancó por varios motivos, y desde entonces estamos intentando recuperar esa senda de crecimiento porque a nivel mundial continúa creciendo, pero en Europa y España no lo estamos consiguiendo.


España es el primer productor acuícola de la Unión Europea (UE) ¿Cuál es la producción anual de pescado, marisco y algas?


Atendiendo a las más recientes estadísticas recabadas por Apromar, la cosecha de acuicultura en España en 2019 sumó un total de 342.867 toneladas. Esta producción alcanzó un valor en su primera venta de 501 millones de euros. La principal especie producida ha sido el referido mejillón (261.513 t), seguido por la lubina (27.335 t), la trucha arco iris (18.955 t) y la dorada (13.521t).


En la actualidad, ¿cuál es el principal reto del sector de la acuicultura en España?


Nuestro mayor reto es crecer y aumentar nuestra producción, ya que la demanda sigue creciendo y lo que no se consigue producir en España entra importado de países extranjeros. Es por ello que nuestra principal dificultad en el sector de la acuicultura es que el marco administrativo es excesivamente complejo como para que la tramitación de un permiso pueda salir adelante. Esto supone que, si una empresa quiere montar una granja de acuicultura, o teniendo una granja quiere ampliarla, el proceso para conseguirlo puede llevar a tener esperar hasta cinco años el lograrlo por lo que se disuade la inversión y hace muy difícil poder crecer.


No obstante, hay una circunstancia que entendemos que haga compleja esta tramitación y es que lo que se solicita es montar una granja en un espacio público, como el mar o el río, con un bien público como es el agua.


Por tanto, entendemos que los requisitos sean intensos, pero de ahí a que la complejidad de los tramites sea tal con un tiempo de espera tan largo, y finalmente tal vez ni se consiga, hay un abismo ya que existen países como Noruega, Turquía o Chile donde la tramitación es más ágil.


Acuicultura pesca Apromar



¿Cómo está siendo el impacto de la COVID-19 en el sector de la acuicultura español? ¿Cómo ha afectado a la facturación de 2020?


La Covid-19 ha sido una desgracia muy fuerte que ha afectado al conjunto de la economía y la sociedad española, junto al resto de países del mundo. Esto ha sido una circunstancia sobrevenida con la que nadie contábamos, aunque cabía siempre la posibilidad viendo sucesos pasados relativamente cerca, como la enfermedad del ébola o la gripe aviar hace unos años, pero no con esta intensidad. Afortunadamente el horizonte se empieza a despejar.


Respecto a la forma en la que ha afectado a la acuicultura hay que recordar que en España nos dedicamos a producir comida, por tanto, la comida ha seguido siendo un bien necesario podía seguir trabajando pese al confinamiento estricto de principios de 2020.


El impacto sobre las empresas ha dependido de su modelo de negocio. Por ejemplo, las empresas que vendían pescado a restaurantes en grandes ciudades o zonas turísticas han visto desparecer a sus clientes y lo han pasado muy mal, teniendo que adaptarse a la situación buscando clientes en la venta en los supermercados. A nivel general, esta adaptación se ha conseguido y las empresas han podido readaptar sus ventas a los canales de mercado que han continuado abiertos. A esto se añade que 80 millones de turistas al año visitaban nuestro país cada año y no viniendo hay una parte importante de las ventas que se ha esfumado, sumada al descenso de consumo español.


Aunque es cierto que la acuicultura ha sufrido en este país, no tanto económicamente como el sector turístico o la restauración. Por ello, nos solidarizamos con ellos, aunque notamos que el precio del pescado ha bajado y que los costes de producción hayan subido o que las cuentas de resultado de las empresas de acuicultura hayan empeorado.


El año 2020 será recordado por los estragos del temporal Gloria en enero en el Mediterráneo. ¿Cómo afectó este episodio a las granjas de la zona?


Este episodio afectó muchos a todas las granjas desde Castellón hasta Cabo de Palos y el impacto sobre la economía de las empresas ha sido peor que la COVID-19. En la actualidad, existen empresas que están tratando de recuperarse de aquel suceso.


Existe una gran presión sobre los productores de lubina y dorada, por la competencia de Turquía. ¿Es necesario un mayor control de la competencia desleal a nivel europeo para controlar la comercialización de estos productos?


La respuesta es sí, pero en varios frentes. En España se importa el 65% de todos los productos acuáticos que se consumen. En el caso de la dorada y la lubina es aproximadamente la mitad. Lo que ocurre con esos pescados importados es que afecta a lo que se produce aquí ya que en el mercado tienen su relación.


Desde el sector pedimos que exista más igualdad de normas para todo lo que se vende en el mercado europeo, tanto si se produce en la Unión Europea como si se produce en terceros países. Esto es muy importante ya que muchas cuestiones medioambientales, laborales, de seguridad alimentaria o trazabilidad no tienen las mismas exigencias, por lo que es necesario que exista un mínimo de homolagibilidad entre esas condiciones de producir en la Unión Europea o fuera de la misma.


Una segunda cuestión es que el consumidor muchas veces no conoce lo que compra y no puede tomar decisiones responsables al respecto. Para ello, tiene que estar informado en el punto de venta mediante el etiquetado del producto, en las pescaderías esto cada vez falla menos, pero en los restaurantes es prácticamente inexistente esa referencia a la que pueda acogerse un consumidor.


Piscifactoria Acuicultura Apromar


¿Qué apuesta hace las empresas que forman parte de Apromar por el bienestar animal? ¿Y por el I+D+i?


Desde nuestra asociación participamos en proyectos europeos y nacionales sobre el bienestar de los peces y colaboramos con la administración para afinar la normativa, de manera que todas las empresas de acuicultura cumplan unos estándares mínimos que consideramos que deben ser obligatorios.  


Y aparte de esto llevamos a cabo códigos de buenas prácticas para el manejo del día a día de los animales hacerlo de la mejor forma posible y adaptado a las condiciones de cada sitio, porque una de las dificultades de la acuicultura es que muy variada porque tenemos peces en aguas frías y cálidas. A todos se les aplica la misma normativa, pero el detalle al que se puede llegar con la normativa no es aconsejable hacerlo exigente porque cada pez es una especie diferente y con unas condiciones diferentes y lo que puede ser bueno para uno puede ser negativo para el otro desde el punto de vista del bienestar.


En nuestra asociación tenemos un departamento denominado 'Apromar REMA' donde tenemos una actividad de trabajo muy importante, con una comisión en la que participan los responsables de I+D+i de las empresas y de los proveedores y siempre estamos en cinco o seis proyectos diferentes, ya sea para mejorar la eficiencia productiva de los sistemas de cultivo o para diseñar sistemas en mar abierto con nuevos sistemas de ingeniería y manejo, etc. Y es que la acuicultura es un mundo en constante evolución y la innovación es necesaria y, por nuestra parte, todo el conocimiento científico que se va creando se lo hacemos llegar a las empresas para la mejora del sector.


El bienestar animal es una cuestión en la que socialmente hemos evolucionado y se ha ido madurando en estos últimos años, especialmente en países como España. Hemos aprendido mucho a nivel científico de las condiciones medioambientales, tanto en sentido positivo como negativo, y sobre la normativa europea para lograrlo. A esto se añaden la existencia de guías de buenas prácticas de cómo debemos tratar a los peces para mejorar su bienestar.


A la hora de comprar pescado, a la sociedad le interesan aspectos clave de seguridad alimentaria como los microplásticos, los anisakis o el nivel de mercurio. ¿Es necesario preocuparse por ellos cuando adquirimos pescado de acuicultura?


Ya sea pescado de acuicultura o pescado de captura, todo lo que se puede encontrar en el mercado dentro de España es seguro. No se puede poner en duda la seguridad alimentaria de ningún pescado, como de ningún alimento, porque en España tenemos unos sistemas de control que garantizan que si están en el mercado se puede comprar y consumir.

Cuando alguien va a comprar pescado lo que busca es frescura, valores nutricionales, origen y precio, además de otras cuestiones medioambientales de menor importancia.


¿Cuántas veces ha escuchado que el pescado de cultivo contiene restos de antibióticos?


Lo he escuchado muchas veces, pero en toda mi vida he visto un resultado analítico de laboratorio que me muestre un pescado de acuicultura en el mercado con restos o trazas de antibióticos. La critica siempre es bienvenida y sana pero cualquier persona que tenga un problema al respecto debe demostrarlo con datos fehacientes, pero no basta con manifestar acusaciones gratuitas, hay que demostrar las cosas.


Por último, ¿considera que el sector necesita potenciar la comunicación para acercar la acuicultura a la sociedad. ¿Qué actuaciones se podrían llevar a cabo?


Desde Apromar lo que hacemos es una importante labor de comunicación sobre que es la acuicultura, como se crían los peces, que comen, el cuidado del medio ambiente, etc. Recientemente hemos puesto en marcha la campaña ‘Acuicultura de España’ a través de un Plan Estratégico de Comunicación y estamos haciendo un importante esfuerzo para comunicarlo a la sociedad. Se trata de una web con todas las sedes sociales en la que vamos introduciendo toda la información y conocimiento para que cualquier persona sepa lo que hacemos, incluyendo nuestro blog ECLOS y una memoria de sostenibilidad.


Comunicar para un sector primario y fragmentado, como es la acuicultura, es un reto comunicar debido a que existen muchos tipos de tipologías de empresas con una situación económica diferente o intereses diferentes y ponerlos de acuerdo para comunicar un mensaje común es un reto.  


Además de esto, a nivel comercial en los mercados tenemos una marca colectiva llamada ‘Crianza de nuestros mares’ que ampara doradas, lubinas y corvinas producidas en España mediante la acuicultura.


EN NOMBRE PROPIO


Una película…. Memorias de África

Un color... Azul

Un animal... Perro

Una afición… La natación en aguas abiertas

Un deseo... Que vayamos hacía un mundo mejor y más feliz

Un día de la semana... Miércoles

Una estación del año… Verano

Una comida.... Pescado

Un destino.... Cualquier sitio de España

Un refrán... Creo que los refranes arrastran los prejuicios del pasado ante un mundo que ha evolucionado tanto que hoy en día se han quedado obsoletos

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